El Ejército israelí retiró del servicio activo en Cisjordania a una unidad de reserva tras la retención de un equipo de CNN y declaraciones de un soldado sobre «venganza». El hecho fue calificado como un «grave incidente ético».
El Ejército israelí suspendió del servicio activo en Cisjordania ocupada a un batallón de reservistas. La medida se tomó después de que soldados de esa unidad retuvieran a un equipo periodístico de la cadena CNN y uno de los militares declarara ante cámara que las tropas estaban llevando a cabo una «venganza» contra los palestinos.
El incidente ocurrió el jueves pasado en la aldea palestina de Tayasir, al noreste de Nablus, mientras el equipo de CNN documentaba la instalación de un puesto ilegal de colonos israelíes. Según informó la cadena, un camarógrafo fue tomado del cuello y él junto a varios colegas fueron retenidos durante aproximadamente dos horas.
Durante la retención, un soldado fue grabado en video afirmando que toda Cisjordania era «para los judíos» y que la motivación de los soldados era la «venganza» por la muerte de un adolescente israelí en un incidente de tránsito con un palestino el 21 de marzo.
En un comunicado emitido el lunes, el Ejército israelí informó que todo el batallón de reserva del soldado sería retirado del terreno para recibir entrenamiento adicional «destinado a reforzar sus bases profesionales y éticas». El texto señaló que los soldados deben «mantener la compostura, el sentido de Estado y el respeto por el uniforme que visten y el Ejército que representan».
El teniente general Eyal Zamir, jefe del Estado Mayor del Ejército, calificó el episodio como un «grave incidente ético» y afirmó: «Las armas deben utilizarse únicamente con el propósito de cumplir la misión, y nunca por venganza». El Ejército también indicó que había pedido disculpas a los periodistas de CNN.
El batallón suspendido está compuesto en gran parte por veteranos del Batallón Netzah Yehuda, una unidad creada para hombres judíos ultraortodoxos. Esta misma unidad fue señalada en 2024 por Estados Unidos para posibles sanciones en el marco de la llamada Ley Leahy, que prohíbe asistencia a unidades militares extranjeras acusadas de violaciones a los derechos humanos, aunque finalmente el gobierno de Joe Biden decidió no suspender la ayuda.
Grupos de derechos humanos han sostenido durante mucho tiempo que Israel rara vez hace rendir cuentas a los soldados por muertes de palestinos. Unas semanas antes del incidente con CNN, las autoridades israelíes dijeron que habían iniciado una investigación sobre la muerte de cuatro palestinos, incluidos dos chicos, a manos de fuerzas israelíes en Tammun, sin que se hayan anunciado medidas disciplinarias en ese caso.