Una investigación publicada en BMJ Evidence-Based Medicine analizó más de 3.000 ensayos clínicos y concluyó que el alivio del dolor que proporcionan estas cintas es de corta duración y su uso frecuente puede causar irritación cutánea.
Las cintas kinesiológicas, conocidas como kinesiotape, son utilizadas tanto por deportistas de alto rendimiento como por personas con problemas musculoesqueléticos. Un equipo de investigadores de la Universidad Médica del Sur, en Guangzhou (China), publicó en BMJ Evidence-Based Medicine un análisis que evalúa su eficacia para aliviar el dolor muscular y determinar si sus beneficios se mantienen en el tiempo.
Tras analizar 128 revisiones sistemáticas que engloban 3.120 ensayos clínicos y cerca de 16.000 personas con 29 condiciones musculoesqueléticas diferentes, los especialistas concluyeron que las cintas kinesiológicas solo alivian el dolor por un breve período de tiempo. Asimismo, revelaron que, si se utilizan con frecuencia, podrían generar irritación cutánea.
Diecinueve estudios identificaron que la irritación podría aparecer en el 40 % de los casos en los que se utilicen estos adhesivos. Además, la picazón podría presentarse en el 30 % de los usuarios.
Las cintas kinesiológicas datan de la década de 1970 y surgieron en Japón como una respuesta para aliviar molestias vinculadas con trastornos musculoesqueléticos. Fueron creadas por el doctor Kenzo Kase y se volvieron populares entre fisioterapeutas, profesionales médicos y atletas.
La hipótesis original planteaba que levantar la piel y estimular los receptores sensoriales ayudaría a mejorar la circulación local y, por lo tanto, a calmar el dolor. Sin embargo, la investigación actual, que se concentró en lesiones de piernas y pies, no demostró una diferencia relevante entre la cinta kinesiológica y otros tipos de vendaje.
El equipo afirmó que la mayoría de las revisiones presentan defectos en su diseño y que sus resultados son poco relevantes para la práctica clínica cotidiana. Determinaron que factores como la heterogeneidad de las investigaciones, la ambigüedad sobre la relevancia clínica de los resultados y los posibles efectos secundarios, limitan la recomendación de estos adhesivos.