El Barcelona, con la necesidad de remontar un 2-0 en contra, logró una ventaja parcial de 2-1 en el estadio Metropolitano, en un partido con alternativas y polémica arbitral.
En el partido de vuelta de los cuartos de final de la Champions League, el Atlético de Madrid recibió al Barcelona este martes con la ventaja de haber ganado 2-0 en el Camp Nou la semana pasada. El conjunto catalán, obligado a ganar por al menos dos goles para forzar la prórroga, se puso en ventaja rápidamente.
En el primer tiempo, un error en la salida del Atlético permitió que Lamine Yamal aprovechara un pase atrás fallido de Clement Lenglet y abriera el marcador tras una asistencia de Ferrán Torres. El segundo gol del Barcelona llegó a los 24 minutos, nuevamente por un error defensivo local, cuando Torres recibió un pase de Dani Olmo dentro del área y definió cruzado.
El Atlético de Madrid reaccionó antes del descanso. Tras una salida rápida, Antoine Griezmann habilitó a Marcos Llorente, cuyo centro fue rematado por Ademola Lookman para descontar y dejar el marcador 2-1.
El encuentro tuvo una jugada polémica cuando el arquero del Atlético, Juan Musso, detuvo un cabezazo de Fermín López y, en la acción, su bota impactó en el rostro del delantero, quien quedó ensangrentado. El árbitro Clement Turpin no señaló penal, considerando que el contacto fue posterior a la intervención del guardameta.
El resultado final de la serie se definirá en la próxima jornada, tras este partido que dejó al Barcelona con chances de remontar la eliminatoria.