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Gabriel Rolón analiza el grito y el llanto como herramientas de liberación emocional

El psicólogo y escritor explicó en su columna radial cómo estas expresiones funcionan como mecanismos de sanidad cuando las emociones superan la capacidad de verbalización.

El psicólogo y escritor Gabriel Rolón analizó cómo el grito y el llanto funcionan como herramientas de liberación cuando las emociones superan la capacidad de expresarlas verbalmente. En su columna del programa Perros de la Calle (Urbana Play), sostuvo que estas expresiones son mecanismos de «sanidad emocional» necesarios para expulsar un dolor que, de otro modo, resultaría insoportable.

«El grito y el llanto son la única manera que encuentra la palabra cuando no hay más palabras, cuando no se puede decir porque te desborda y porque ya lo que pasa en el cuerpo y en la emoción es tan potente que no hay palabras que lo describan», comenzó explicando el profesional.

De esta manera, Rolón aseguró que muchas veces estas dos reacciones son las «únicas maneras de poder comunicarlo, de poder sacarlo del cuerpo, es un llanto, es un grito». «Entonces, yo valoro mucho esos momentos, esos instantes donde alguien lo que hace por sanidad es sacar un poco eso del cuerpo que le pasa porque si no ya no puede pensar, no puede volver a… Entonces, cuando uno hace así, después de unos minutos… Ya está, ya me calmé», destacó.

En tanto, explicó: «¿Qué te pasó? Bueno, sacaste un poco del cuerpo algo que no te iba a dejar en paz, que te iba a torturar». Asimismo, advirtió sobre la reacción social: «Pero sí es cierto que cuando alguien se anima a esas cosas, te miran mal. La gente no aguanta mucho tanta sinceridad del llanto y la sinceridad del grito».

Según el psicólogo, esto sucede porque «es muy difícil estar enfrente de algo que es tan real, tan real que no tiene matices, que no tiene máscaras, que no tiene nada, que tenés que bancarte en pleno la emoción de un otro. Y a veces no hay con qué responder». De esta manera, reivindicó el valor de estas reacciones humanas como una respuesta posible ante aquello que abruma.

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