A 101 años de su publicación, la novela de Scott Fitzgerald sigue vigente por su mirada sobre la desigualdad y el sueño americano.
Publicada en 1925, El gran Gatsby es uno de los títulos más icónicos de la literatura estadounidense. Frases como “Esa familiar convicción de que la vida volvía a empezar con el verano” invitan a reflexionar sobre la sociedad y sus contradicciones. La obra fue adaptada al cine en varias ocasiones, la última en 2013 con Leonardo DiCaprio como protagonista.
A más de un siglo de su lanzamiento, el libro de F. Scott Fitzgerald sigue siendo relevante por su retrato de la diferencia de clases y el sueño americano. Según la doctora Silvia Schultermandl, profesora de estudios americanos en la Universidad Münster, la novela aborda la identidad estadounidense como el país de las posibilidades ilimitadas, aunque en realidad muestra una tensión social profunda. Fitzgerald reflejó problemas que persisten hoy, como la desigualdad y la aspiración al éxito fácil, con la idea de que siempre se puede volver a empezar.
La frase del narrador —“Y así con el sol y las grandes explosiones de hojas que crecen en los árboles, tenía esa familiar convicción de que la vida comenzaba de nuevo con el verano”— es, para la escritora Nesha Ruther, un reflejo del ambiente de los años 20, con fiestas y excesos, pero también de peligros actuales como la obsesión por la riqueza.
Aunque hoy es considerada la mejor obra de Fitzgerald y uno de los libros más reconocidos, El gran Gatsby no tuvo éxito inmediato. Al publicarse en 1925, vendió menos de 20.000 ejemplares para octubre de ese año y recibió críticas que lo calificaron de mediocre. Cuando Fitzgerald falleció en 1940, había ganado apenas unos 8.397 dólares por el libro. Actualmente se estima que se han vendido más de 30 millones de copias, y se suman 500.000 cada año, según la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos. Schultermandl señala que se convirtió en un éxito tras la Segunda Guerra Mundial, cuando se distribuyó una edición especial para las fuerzas armadas estadounidenses.