La cantante y escritora contó cómo su madre fue fundamental para poder cumplir sus proyectos profesionales y personales en el posparto.
Oriana Sabatini atraviesa un momento muy especial tanto en lo profesional como en lo personal. Acaba de lanzar su primera novela, «Podría quedarme acá» (Penguin Argentina), que presentará el domingo 3 de mayo en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. En lo personal, fueron dos meses de alegrías, cambios y pocas horas de sueño tras el nacimiento de su hija Gia.
Desde que anunció que sería mamá, la cantante compartió con el público los avances del embarazo y también detalles de la vida después del parto. En este contexto, se sinceró sobre el rol fundamental que ocupa hoy su madre, Catherine Fulop, en esta nueva etapa.
Antes de la llegada de Gia, Catherine Fulop y Osvaldo Sabatini se instalaron en Roma, Italia, para acompañar a Oriana junto a su hija Tiziana, tía y madrina de la bebé. Fiel a su estilo, la actriz venezolana fue la primera en celebrar el nacimiento: “¡Oficialmente soy abuela! Gracias Ori y Paulo por este regalo tan perfecto. Prometo malcriarla con amor y devolverla bañadita», expresó en sus redes sociales.
Ahora, Oriana reveló cómo es Cathy en su nuevo rol. “Mi mamá los tiene a todos muy cortitos”, aseguró en el programa «Vuelta y media» (Urbana Play). Explicó que establecieron una rutina con Gia que se respeta “a rajatabla” y que su madre “se volvió medio osa” con la pequeña. “No es muy buena abuela, lo que sigue. Es increíble, excelente. Yo no podría estar haciendo nada de esto si no fuese por mi madre”, sostuvo la cantante.
“De verdad. Uno se imagina que puede necesitar a su propia madre en el posparto, pero no a este nivel. Realmente es gracias a ella que puedo disfrutar de este sueño que estoy cumpliendo”, agregó. Si bien remarcó que su madre la acompañó incondicionalmente durante toda su vida, actualmente ese apoyo se nota aún más.