El déficit de magnesio es frecuente en personas mayores de 50 años con estrés, insomnio o fatiga. Cardiólogos y la Universidad de Harvard destacan sus beneficios para el corazón, el sueño y la ansiedad.
El déficit de magnesio después de los 50 es una realidad frecuente en personas con estrés, insomnio o fatiga. El cardiólogo Aurelio Rojas analizó, a través de su cuenta de Instagram, la importancia de este nutriente para el organismo. Según el especialista, el contexto actual dificulta su obtención natural: “¿Puede una dieta equilibrada cubrir todo el magnesio? Sí, pero no solemos obtener suficiente con la dieta actual”.
La falta de este mineral impacta de forma directa en la actividad física y mental. A raíz de esto, Rojas confirmó que su ingesta ayuda a reducir los calambres musculares y tiene efectos directos sobre el sistema nervioso. “Mejora el sueño”, aseguró el médico, quien además recomendó su consumo nocturno para potenciar este beneficio. En cuanto a la salud mental, el especialista fue contundente sobre su rol en el equilibrio emocional: “El magnesio puede ayudar a reducir la ansiedad”. También destacó su utilidad en casos específicos como el síndrome premenstrual o las migrañas.
Desde la cardiología, el magnesio cumple funciones críticas que van más allá de la suplementación deportiva. Rojas advirtió que su ausencia afecta la presión arterial y el ritmo cardíaco. “Puede regular el ritmo cardíaco en algunas arritmias leves”, explicó. Asimismo, remarcó que un déficit crónico “puede aumentar el riesgo cardiovascular y los problemas de corazón”. Para el médico, este mineral es un pilar en la bioquímica humana: “Participa en más de 300 reacciones bioquímicas del cuerpo”. Por este motivo, su presencia es vital en pacientes con diabetes tipo 2, quienes suelen presentar niveles bajos de este nutriente en sangre.
No todos los suplementos poseen la misma eficacia y el médico aclaró las diferencias de absorción. “El óxido de magnesio no es el mejor absorbido por el cuerpo; el bisglicinato o el citrato de magnesio se absorben mejor”, precisó. Sobre la seguridad de su uso, el cardiólogo brindó pautas claras para los consumidores. Finalmente, el profesional recordó que el uso de suplementos tiene sentido ante un estilo de vida estresante, aunque la prioridad reside en los hábitos. “Tiene sentido tomar magnesio si comes ultraprocesados y no duermes bien, pero deja los ultraprocesados”, concluyó.
La División de Salud de la Universidad de Harvard ratificó estos beneficios a través de su publicación Harvard Health Publishing. Según sus investigaciones, este mineral es una pieza clave para conciliar el sueño y disminuir los niveles de ansiedad. Los estudios de la institución con sede en Massachusetts coinciden con la visión de los especialistas: el magnesio actúa sobre los neurotransmisores que calman el sistema nervioso. En cuanto a los valores precisos, la entidad estableció parámetros claros para la población adulta. La cantidad diaria recomendada es de 320 miligramos para las mujeres y 420 miligramos para los hombres. Este aporte asegura que el organismo realice sus funciones vitales sin agotar sus reservas, un factor determinante para evitar estados de fatiga crónica o irritabilidad.