Con la llegada de mayo, el sentimiento patriótico se hace visible y confeccionar una escarapela artesanal en casa permite personalizar el diseño y compartir una actividad creativa.
Con la llegada de mayo, el sentimiento patriótico se hace visible en las solapas de todos los argentinos. La escarapela, nuestro primer símbolo patrio, es un emblema de identidad que nos acompaña durante toda la Semana de Mayo. Si bien es común adquirirlas en mercerías o librerías, confeccionar una escarapela artesanal en casa permite personalizar el diseño, elegir materiales de mejor calidad y compartir una actividad creativa con los más chicos. En este 2026, la valoración por lo hecho a mano sigue creciendo y una escarapela de tela bien lograda puede convertirse en un accesorio duradero para usar año tras año.
Existen diversos métodos según el nivel de habilidad con la aguja, pero la técnica de cinta plisada es la más clásica y elegante. A continuación, se explica cómo hacer una escarapela con tela para lograr un resultado profesional: Para una escarapela estándar de unos 5 a 6 centímetros de diámetro, es necesario: si las agujas no son una opción viable, el fieltro es el mejor aliado porque no se deshilacha. Cortar tres círculos de diferentes tamaños: el más grande celeste, el mediano blanco y el pequeño celeste. Luego, pegarlos uno sobre otro de mayor a menor y finalizar con un centro amarillo. Es una opción ideal para que los niños participen sin riesgos, usando pegamento escolar o silicona fría.
Llevar una escarapela hecha por uno mismo le agrega un valor especial a nuestras fechas patrias. Ya sea con la caída elegante del raso o la estructura firme del fieltro, este pequeño gesto artesanal nos conecta de manera directa con nuestra historia y nuestras tradiciones. Una vez terminada, recordar lucirla del lado izquierdo, cerca del corazón, durante toda la semana de celebraciones.