El expresidente rompió su neutralidad y criticó a Milei sin consultar previamente a gobernadores e intendentes del partido, generando malestar en la dirigencia.
El expresidente Mauricio Macri decidió abandonar la posición neutral que había mantenido en los últimos meses para salir a cuestionar abiertamente al presidente Javier Milei. La movida se concretó a través de un comunicado difundido sin previo aviso a los gobernadores ni a los intendentes del PRO, lo que generó enojo en las filas partidarias.
Dirigentes consultados señalaron que la falta de coordinación interna es una constante que debilita la estrategia del partido de cara a los próximos comicios. Mientras algunos sectores respaldan la postura crítica de Macri, otros consideran que debería haberse buscado un consenso antes de emitir una declaración tan contundente.
El episodio refleja las tensiones que atraviesa el PRO, donde conviven distintas líneas de pensamiento sobre cómo posicionarse frente al gobierno nacional.