Un estudio de la consultora Sentimientos Públicos revela que solo el 26,5% de los encuestados apoyaría la reelección del presidente en 2027, mientras que el rechazo crece entre sus propios votantes de 2023.
Un relevamiento de la consultora Sentimientos Públicos, titulado «El quiebre de la promesa libertaria», indica que apenas el 26,5% de los encuestados considera probable votar a Javier Milei para un segundo mandato en 2027, mientras que el 73,5% lo descarta. El estudio, realizado sobre 1.500 casos a nivel nacional en mayo de 2026, muestra que el presidente perdió al 48% de sus propios votantes de 2023. La mitad de quienes eligieron a Patricia Bullrich en la primera vuelta tampoco lo acompañaría, y entre quienes votaron en blanco o se abstuvieron, el rechazo llega al 92%. El apoyo actual, con 26,5%, es inferior al núcleo duro del 30% que lo acompañó en las PASO y en la primera vuelta de aquella elección.
En el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) el rechazo trepa al 76%, y entre la franja de 29 a 44 años alcanza el 80%. El oficialismo conserva algunos bastiones: los jóvenes de 18 a 28 años le otorgan un 36% de apoyo, y el mileísmo muestra fortaleza en la Zona Minera Norte y entre las clases altas, ambos segmentos siete puntos por encima del promedio general. La base social, según el informe, sigue siendo joven pero ahora también es más rica, avanzó hacia el norte del país y se des-masculinizó: hombres y mujeres lo apoyan en proporciones similares.
El relevamiento también mide el estado de ánimo del país: ante la pregunta sobre cuál frase representa mejor la sensación actual, el 61,5% eligió «No tengo esperanza, temo que todo empeore». Solo el 14% declaró mantener esperanzas en el Gobierno, un 12,5% sostuvo que «no hay otro camino, el Gobierno hace lo correcto» y un 12% dijo dudar del rumbo sin ver mejoras.
El director de Sentimientos Públicos, Hernán Vanoli, matizó la lectura electoral: «El gobierno de Milei cuenta con un apoyo social cada vez menor. ¿Esto significa que va a perder una posible reelección? No necesariamente. Todavía falta mucho y el menú electoral, junto con la coyuntura, van a condicionar el voto».