La industria argentina se prepara para un invierno con costos energéticos más altos, posible desabastecimiento y planes de contingencia que incluyen despidos. Tras una reunión entre la UIA y el ministro de Economía, Luis Caputo, el Gobierno no habría respondido al pedido de absorber los costos extra generados por el conflicto en Irán.
La industria argentina se prepara para afrontar un invierno marcado por costos más altos de la energía, posible desabastecimiento y la aceleración de planes de contingencia que incluyen despidos para amortiguar el impacto de la actividad frenada y el consumo en caída. Según fuentes fabriles consultadas por PERFIL, el sector vive uno de los momentos más difíciles de los últimos 20 años para sostener la actividad.
El martes, la Unión Industrial Argentina (UIA) se reunió con el ministro de Economía, Luis Caputo, y le presentó alternativas para que el Estado asuma los costos extra generados por el conflicto bélico en Irán, que elevó el precio del Gas Natural Licuado (GNL) de USD 12 por millón de BTU a más de USD 20. Según informó PERFIL, hasta el momento no hay respuesta del Palacio de Hacienda y la industria asume que el costo se trasladará al sector privado.
Las distribuidoras de gas realizaron una ronda de consultas para determinar cuántas industrias podrían asumir esos precios más altos. Una fuente de una empresa de consumo masivo explicó a PERFIL que todas las fábricas están sujetas a un posible riesgo de falta de gas o un encarecimiento del costo del gas. Algunas fábricas evalúan utilizar energías alternativas como fuel oil, que tiene costos más elevados.
En el encuentro en el quinto piso de Economía, también se abordó la demora en la reactivación de sectores como textiles, construcción y calzado. Los industriales expresaron su descontento por los beneficios que otorga el RIGI a sectores como minería, tecnología y energía, frente a la falta de un régimen similar para la actividad productiva.
Además, se produjo un cortocircuito por un ajuste en el costo del servicio de regasificación. El jueves 14 de mayo, Energía Argentina S.A. (Enarsa) notificó un aumento del costo de regasificación de USD 3,50 por millón de BTU a USD 5,16, un encarecimiento del 47%. La exigencia de que esta prima se abone por fuera del mecanismo institucional de la subasta generó la reacción de cámaras como CIARA, que pidieron explicaciones y la postergación de la compulsa. Fuentes oficiales aseguraron a PERFIL que Enarsa utilizó una prima consistente con lo pagado en los últimos dos años y que el esquema funcionó sin fricciones en la primera licitación.
En el norte del país, la Unión Industrial de Tucumán (UIT) advirtió sobre restricciones de suministro de gas entre junio y agosto, con cortes que podrían extenderse entre 70 y 85 días. Esto afecta a industrias azucarera, citrícola, papelera y cerámica, que desarrollan gran parte de su producción en esta etapa. La UIT señaló que numerosas plantas deberán detener parcial o totalmente sus procesos. El gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, abrió canales de diálogo con despachos nacionales para resguardar el entramado local.