El papa León XIV se convirtió este lunes en el primer pontífice en hablar ante el Congreso de los Diputados de España. En un discurso de media hora, llamó a la reconciliación política, defendió la vida humana desde la concepción hasta la muerte natural y abordó temas como la migración, la paz y la inteligencia artificial.
MADRID. – El papa León XIV pronunció este lunes un discurso ante el Congreso de los Diputados de España, convirtiéndose en el primer pontífice en hacerlo. La intervención duró aproximadamente 30 minutos y fue seguida por una ovación de pie de los presentes que se extendió por siete minutos.
Durante su alocución, el pontífice afirmó: “La pluralidad política no debería degenerar en descalificación permanente del adversario”. También instó a “desarmar el lenguaje” y a dejar de lado la agresividad en el debate público.
León XIV se refirió a la defensa de la vida humana. Preguntó: “Si la vida deja de ser reconocida como un valor fundamental, ¿qué futuro pueden tener nuestras sociedades?”. Y añadió: “La defensa de la vida humana no es una cuestión parcial ni un interés confesional: es una meta de civilización. Toda vida humana debe ser reconocida y custodiada desde su concepción hasta su ocaso natural”.
El papa también abordó la cuestión migratoria. Declaró que “el trágico drama migratorio interpela hoy la conciencia de las naciones” y que “allí donde una persona es discriminada por su origen nacional, étnico, religioso o lingüístico, se vulnera gravemente el principio universal de la igual dignidad de todos los seres humanos”.
En materia de paz, sostuvo que “en el plano internacional la paz exige valentía diplomática, responsabilidad ética y una visión de futuro fundada en el respeto a la identidad de cada pueblo”. Criticó que “en diversos lugares del mundo, y también en Europa, vuelva a presentarse el rearme como respuesta casi inevitable ante la fragilidad del escenario internacional”.
El pontífice también se refirió a la inteligencia artificial. Dijo: “Muestro discernimiento debe centrarse en qué lugar ocupa la persona humana en nuestras decisiones”. Además, recordó la importancia de la libertad de pensamiento, conciencia y religión, y señaló que “la fe no pretende imponerse mediante privilegios ni coerciones; sin embargo, tampoco puede ser relegada al silencio”.
En su discurso, León XIV mencionó la literatura española, citando El Quijote de Cervantes, a santa Teresa de Ávila, a Unamuno y la tradición jurídica española.
Entre los asistentes no se encontraban los expresidentes del gobierno José Luis Rodríguez Zapatero y Felipe González, ni los parlamentarios de Podemos y del Bloque Nacionalista Gallego.
El papa cerró su intervención con un pedido: “Que esta noble nación jamás pierda la memoria de sus raíces ni la audacia de mirar al futuro” y “que España continúe siendo tierra de encuentro, de cultura, de solidaridad y de esperanza”.