Un ensayo clínico en España mostró que el abatacept reduce el riesgo de progresión del reumatismo palindrómico a artritis reumatoide, según resultados publicados en Nature Medicine.
La artritis reumatoide es una enfermedad autoinmune crónica que afecta principalmente a las articulaciones y, si no se trata de forma adecuada, puede provocar daños irreversibles. Suele aparecer tras afecciones previas como el reumatismo palindrómico, un trastorno inflamatorio caracterizado por episodios breves y recurrentes de dolor e hinchazón articular.
Aproximadamente la mitad de las personas con reumatismo palindrómico desarrollan artritis reumatoide con el tiempo. Un ensayo clínico realizado en España mostró que abatacept, un medicamento que modula la respuesta del sistema inmunitario, reduce el riesgo de que pacientes con reumatismo palindrómico evolucionen hacia la artritis reumatoide.
El estudio, llevado a cabo durante dos años, incluyó a 70 pacientes de 14 hospitales españoles. Los resultados, publicados en la revista Nature Medicine, indican que solo el 20 % de quienes recibieron abatacept desarrollaron artritis reumatoide, frente al 50 % de los tratados con hidroxicloroquina.
La hidroxicloroquina es el tratamiento habitual para el reumatismo palindrómico y se utiliza por sus propiedades antiinflamatorias e inmunosupresoras, orientadas a aliviar los síntomas y no a modificar el curso de la enfermedad.
El ensayo fue liderado por profesionales del Hospital Clínic de Barcelona, el IDIBAPS y el IQAC-CSIC. El objetivo principal era comparar la eficacia de abatacept e hidroxicloroquina para evitar la progresión de una enfermedad autoinmune caracterizada por crisis intermitentes de inflamación articular que duran pocos días y se resuelven espontáneamente.
El riesgo de progresión es especialmente alto en personas que presentan ciertos biomarcadores, como el factor reumatoide y los anticuerpos contra péptidos citrulinados. Ambos son autoanticuerpos que indican una tendencia a desarrollar procesos inflamatorios más graves.
El equipo dirigido por Raimon Sanmartí, jefe del grupo de investigación en Artropatías Inflamatorias del IDIBAPS, evaluó si abatacept podía reducir la transición hacia la artritis reumatoide. Los resultados muestran que el beneficio no se limita solo a la prevención de la progresión, sino que también mejora la calidad de vida de los pacientes.
Isabel Haro, jefa de la Unidad de Síntesis y Aplicaciones Biomédicas de Péptidos del IQAC-CSIC, explicó a Agencia Sinc que los pacientes tratados con abatacept alcanzan con mayor frecuencia la remisión completa de las crisis asociadas a dolor agudo e hinchazón articular, y que los episodios inflamatorios resultan menos intensos.
El equipo investigador indicó que ambos tratamientos fueron seguros y bien tolerados durante el ensayo clínico.
Sanmartí señaló: “Los resultados de este estudio indican que podemos intervenir de forma precoz para modificar el curso natural de la enfermedad y reducir el riesgo de que los pacientes desarrollen enfermedades más graves e irreversibles”. Añadió que este avance abre la puerta a un cambio de paradigma en el tratamiento de estos pacientes.
En el análisis de biomarcadores, no se observaron diferencias significativas entre abatacept e hidroxicloroquina en la respuesta de los autoanticuerpos. Haro precisó: “Aunque no se observaron diferencias significativas entre el abatacept y la hidroxicloroquina en la respuesta de los autoanticuerpos, este trabajo demuestra el valor de los enfoques inmunomoduladores en fases iniciales de la enfermedad”.