Ricardo Cáceres Correa, conocido como Ricardito, lideraba una red de venta de drogas desde la cárcel en el barrio Cerro de Montevideo. Su organización fue desarticulada tras un triple crimen en mayo.
Ricardo Cáceres Correa, un delincuente uruguayo conocido como Ricardito, utilizaba su notoriedad criminal para coordinar la venta de drogas desde prisión. Según declaraciones de la fiscal de Estupefacientes Stella Lorente en una audiencia judicial, Cáceres afirmó a una mujer amenazada y golpeada: “Soy el que sale en la tele”.
Cáceres es medio hermano de Luis Betito Suárez, otro narcotraficante considerado uno de los criminales más peligrosos de Uruguay. Fue líder de “Los Ricarditos”, una banda que operaba en el barrio Cerro, al oeste de Montevideo, caracterizada por violencia, extorsiones y reclutamiento de jóvenes.
El 24 de mayo se produjo un triple crimen en una boca de droga conocida como “la escalerita”, controlada por Cáceres. La fiscalía sostiene que los autores del homicidio pertenecían a una banda rival. Tras el hecho, se realizaron nueve allanamientos en los que se incautó un kilo de pasta base, dosis fraccionadas, municiones y dinero en efectivo.
La organización contaba con cámaras de videovigilancia en los puntos de venta, lo que permitía a los líderes monitorear movimientos de consumidores, integrantes y policías. En audios judiciales se registraron comunicaciones como “está lleno de botones” o “agarraron al viejo”.
Entre los imputados se encuentra “Bebe”, encargado de suministrar droga a “la escalerita”, quien en una conversación fijó precios: “A 170 el gramo de base [USD 4] y 250 el gramo de merca [USD 6]”. Otro imputado, “El Guille”, fue vinculado a episodios de violencia, incluyendo amenazas de muerte, secuestro y violación de una mujer consumidora.
Cáceres mantenía comunicación diaria con sus colaboradores desde la cárcel. La fiscalía indicó que llamaba todos los días para coordinar operaciones. Tras el triple crimen, la banda fue desarticulada: la esposa de Cáceres fue condenada a cuatro años y siete meses de prisión por su rol en la logística y administración de dinero; el cuñado recibió cuatro años y cuatro meses; “Bebe” fue sentenciado a dos años y tres meses; y una tercera integrante a tres años.
La esposa realizó giros por 209 mil pesos uruguayos (unos USD 5.200) y recibió 28 transferencias por un total de 421 mil pesos uruguayos (unos USD 10.400), según informes de redes de cobranza. En su allanamiento se encontraron carteras, monederos, mochilas con monedas y billetes, marihuana y cocaína.