El jefe de Gabinete disminuyó sus reuniones públicas y su presencia en redes sociales, mientras en el oficialismo circulan versiones sobre un posible reemplazo.
Manuel Adorni suele llegar a la Casa Rosada alrededor de las 8, con carpetas bajo el brazo, para evitar fotógrafos y cámaras. El jefe de Gabinete atraviesa sus horas más complicadas en el Gobierno, con un deliberado bajo perfil y relegado de la gestión, tras el escándalo político y judicial por su crecimiento patrimonial, que es investigado por la Justicia.
Quienes comparten la cotidianeidad de Adorni afirmaron que las reuniones con sus pares del gabinete son “frecuentes”, aunque muchas veces no haya registro visual o escrito. Sostiene intercambios diarios con el secretario de Prensa y Comunicación, Javier Lanari; el secretario de Asuntos Estratégicos, Ignacio Devitt; y también con el Presidente y la secretaria general de la Presidencia. “Habla con todos, está concentrado en la gestión”, remarcaron desde su entorno.
En el Gobierno reconocieron que el contacto con gobernadores y dirigentes del espacio libertario se redujo de modo notable. “A veces pasa a saludar cuando estamos con (Diego) Santilli”, afirmó un mandatario provincial. Desde otra provincia aseguraron que el jefe de Gabinete dejó de participar en los encuentros. “De política hablamos con Lule (Eduardo Menem) y con Santilli más de gestión”, precisaron.
El perfil de Adorni en redes sociales y su canal de WhatsApp también se modificó: ya no utiliza el sarcasmo que fue su marca registrada, y se remite a publicar informaciones y datos favorables al Gobierno. Solo el latiguillo “fin” sobrevive al cambio de tono. Las conferencias de prensa quedaron espaciadas; la última fue el 4 de mayo. El miércoles pasado, en una entrevista en LN+, dijo que volvería en el corto plazo, pero desde entonces no regresó a la sala de conferencias.
Cerca del jefe de Gabinete afirmaron que la relación con los hermanos Milei “es la de siempre”. Dieron como ejemplo que el próximo sábado estará junto al Presidente en el acto oficial por el Día de la Bandera en Rosario. Su participación en la agenda internacional se canceló desde el viaje al Argentina Week de Nueva York, a principios de marzo, que derivó en las investigaciones judiciales sobre su patrimonio.
En el oficialismo circulan los nombres de los ministros Sandra Pettovello (Capital Humano), Pablo Quirno (Canciller) y Diego Santilli como eventuales reemplazos. No hubo mensajes de apoyo público de ningún ministro. Adorni también destina parte de su agenda a consultar a su abogado, el penalista Matías Ledesma. Con sus abogados, terminó de presentar su declaración jurada el miércoles pasado, horas antes de afirmar en la entrevista televisiva que había ahorrado medio millón de dólares sin declararlos al fisco durante años.