Más de 41 millones de ciudadanos están habilitados para votar entre Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda, en una jornada marcada por el temor a la violencia y dudas sobre el reconocimiento del resultado.
BOGOTÁ. En un clima de tensión, los colombianos se dirigen a las urnas para decidir entre el outsider de derecha Abelardo de la Espriella y el candidato oficialista Iván Cepeda. Más de 41,4 millones de personas están habilitadas para votar entre las 8 y las 16 hora local (10 y 18 en Argentina), en un país que despide al presidente Gustavo Petro con alta polarización y deudas pendientes en paz y salud.
El presidente Gustavo Petro se dirigió a la Plaza de Bolívar de Bogotá para liderar la instalación de la segunda vuelta electoral. En su cuenta de X, afirmó: “No creo que vuelva a ser candidato en ninguna otra elección”. También llamó a los colombianos a votar “como sea, venciendo todo obstáculo geográfico o logístico” y sostuvo que “no es cualquiera la decisión que se toma hoy. Se decide en cierta forma el futuro de uno mismo. De la familia. Estamos en manos del pueblo”.
El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, instó a la ciudadanía a votar masivamente como “respuesta a los violentos y a quienes quieren afectar la democracia”. Por su parte, el presidente del Consejo Nacional Electoral, Cristian Quiroz, pidió “salir a votar como quieran, en paz” y recordó la presencia de más de 15.000 observadores internacionales y 2500 testigos externos.
La jornada registró incidentes. El Partido Conservador denunció que en el departamento de Nariño, la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) estaría “amenazando abiertamente a la población” para influir en el voto. La gobernadora del Meta, Rafaela Cortés, informó que el alcalde de Mesetas, Camilo Antonio Pulgarín, habría sido víctima de un intento de secuestro.
El candidato Iván Cepeda escribió en X: “Mi nombre es Iván Cepeda Castro y hoy seré su Presidente”. En declaraciones a El Espectador, remarcó su afiliación al proyecto de Petro, que ha “transformado la vida de millones de personas de manera positiva en el plano social y ambiental” y sostuvo que un gobierno suyo impulsaría “el desarrollo de la nación en términos de democracia, de equidad, de una vida digna y feliz para la población”. Afirmó: “Gobernaré con serenidad, con el diálogo y también con un criterio de eficiencia”.
Abelardo de la Espriella declaró que “hoy se juega el partido más importante de Colombia” y se mostró confiado en la victoria: “Hoy decidimos el futuro de nuestra Patria y el porvenir de nuestros hijos. Con la ayuda de Dios y el respaldo de millones de colombianos, vamos a ganar esta batalla democrática”.
Votantes expresaron sus posiciones. Gustavo Gómez, exsoldado y funcionario público, dijo a LA NACION que votaría por Cepeda porque “la derecha en este país es la corrupción y los paramilitares”. Adolfo, otro votante, afirmó que votaría a De la Espriella porque “nunca comulgaría con un guerrillero” y sostuvo que “hay que salvar a Colombia antes de que sea tarde”.