El arquitecto y divulgador Pablo Borraz explicó en su cuenta de TikTok los costos previos a la construcción que pueden incrementar el presupuesto final de una vivienda.
Cuando alguien busca construir una casa, suele fijarse en el precio del terreno. Pero ese número es solo la punta del iceberg. Según el arquitecto y divulgador Pablo Borraz (@pbsarquitectura), detrás de esa cifra se esconden una serie de costes previos que, en muchos casos, pueden encarecer el proyecto decenas de miles de euros antes incluso de poner el primer ladrillo.
El experto explicó en un video publicado en su perfil de TikTok que cuando alguien compra un terreno siempre mira su precio y los metros cuadrados que tiene. Sin embargo, señaló, por desconocimiento casi nadie se fija en otros aspectos que “son muy importantes” y que pueden hacer que el precio se dispare.
Por ello, para Borraz “la pregunta clave que debes de hacerte es cuánto te va a costar tener el terreno listo para construir”. Dos solares diferentes que están al mismo precio y en los que se plantea colocar una vivienda idéntica, pueden tener 40.000 euros de diferencia a la hora de edificar la casa.
En la práctica, esto significa que dos parcelas con un precio de venta similar pueden acabar teniendo costes muy distintos una vez se incorporan todos los trabajos previos necesarios para poder construir. Una diferencia que, en palabras del experto, rara vez se explica con claridad en los anuncios inmobiliarios.
Uno de los principales costes ocultos al comprar un solar son los movimientos de tierra, necesarios cuando la parcela no está completamente llana. En estos casos, hay que nivelar el terreno antes de poder iniciar cualquier obra, lo que implica maquinaria especializada y un incremento significativo del presupuesto.
En terrenos con pendiente también pueden ser necesarios los muros de contención, estructuras destinadas a estabilizar el suelo y evitar desprendimientos. Este tipo de intervenciones no solo son técnicas, sino también costosas, y pueden condicionar de forma decisiva el precio final del proyecto.
Otro elemento habitual que suele ser necesario antes de edificar una vivienda son los vallados y cerramientos, que en muchos casos son obligatorios para delimitar la parcela y garantizar la seguridad durante el proceso de construcción. Aunque puedan parecer un gasto menor, forman parte de los trabajos previos que deben contemplarse.
A todo ello se suma la posible necesidad de conectar el solar a los servicios básicos, como agua, electricidad o saneamiento, si no están ya disponibles en la zona. Finalmente, en algunos casos también es necesario adaptar el acceso al terreno para permitir la entrada de maquinaria y vehículos de obra, lo que puede suponer nuevas intervenciones y costes añadidos.
En conjunto, estos factores explican por qué el precio de compra de un terreno no siempre refleja su coste real de edificación, ya que pueden condicionar de forma decisiva la inversión total antes incluso de empezar a construir.
Por todas estas razones, Borraz anima a tener siempre en cuenta que “el terreno barato no es el que directamente cuesta menos, sino el que te deja más dinero para construir la vivienda”.