El mercado internacional de granos atraviesa precios históricamente bajos, con incertidumbre sobre la política monetaria de Estados Unidos y presión macroeconómica global.
El mercado internacional de granos atraviesa uno de los momentos más complejos de los últimos años, con precios en niveles históricamente bajos, incertidumbre sobre la política monetaria de Estados Unidos y una fuerte presión macroeconómica. En este contexto, este medio se comunicó con el analista de mercados de granos, Germán Iturriza.
“Desde que asumió Donald Trump, el mundo agarró un vértigo de una velocidad extraordinaria”, señaló Iturriza. Según detalló, en los primeros meses de gestión “el dólar norteamericano contra el mundo, se devaluó cerca del 12%”, aunque ahora el mercado empieza a especular con un proceso inverso de fortalecimiento.
Asimismo, advirtió que una apreciación del dólar podría generar dificultades para los mercados agrícolas globales. “Los commodities tendrían que, o sufrirían un viento en contra, desde el punto de vista de la macroeconomía global”, explicó. En ese contexto, remarcó que los importadores necesitarían más moneda local para comprar productos valuados en dólares, debilitando la demanda.
Además, Iturriza indicó que comenzaron a crecer las expectativas de una eventual suba de tasas por parte de la Reserva Federal. “Venimos incrementando la posibilidad de subir las tasas”, sostuvo, aunque aclaró que personalmente le resulta difícil justificar ese escenario con un petróleo que ya volvió a niveles previos al conflicto en Medio Oriente.
Pese al contexto adverso, transmitió un mensaje de cautela pero también de optimismo para los productores. “Estamos en un muy mal momento, la verdad que estamos en un muy mal momento en términos de precios reales, y es muy difícil estar peor”, afirmó.
El entrevistado recordó que el mercado internacional ya incorporó gran parte de las noticias negativas. “Todo lo bueno ya estaba metido en los precios”, sostuvo, y agregó que los valores actuales de los granos se ubican “cerca de los mínimos históricos”.
Por otro lado, puso el foco en Europa, donde una intensa ola de calor comenzó a afectar cultivos de maíz y trigo. “No es para nada agradable para un maíz tener máxima de 40 a 42 y tener mínima de 24 a 25 grados”, advirtió.