El escritor belga Jean-Philippe Toussaint dialogó sobre su obra, la influencia de Oriente, el ajedrez y la búsqueda literaria en una entrevista con el diario Clarín.
El escritor belga Jean-Philippe Toussaint, autor de novelas como La televisión, Hacer el amor y La hantise, conversó con el diario Clarín sobre su proceso creativo, la relación entre literatura y vida, y su vínculo con Oriente.
Consultado sobre si sus novelas responden a una pregunta, Toussaint afirmó: “No escribo libros que tengan una tesis, algo para probar o defender. Defiendo la literatura. Escribo hace más de 40 años y es un camino, una búsqueda”.
Respecto a la influencia de Marcel Proust, sostuvo: “Hay libros con los que dialogo. Proust es uno. Beckett fue un diálogo muy importante en el pasado. Para estos últimos tres libros míos, la presencia de mi padre es muy marcada”.
En relación con la aparición de su padre en su autobiografía L’Échiquier, Toussaint declaró: “Él mismo se quejaba: nunca estoy en tus libros. Mi madre le decía: ‘Cuando mueras estarás en todos’. Es verdad”.
Sobre la evolución de su escritura en la trilogía de Bruselas (Le Clé USB, Les Émotions y La hantise), el autor explicó: “Hay una historia, un suspenso, no se sabe cómo va a terminar, y eso es nuevo para mí. Igualmente soy el mismo autor y hay algo de fidelidad con respecto a las novelas anteriores”.
Al referirse a la relación entre vida y literatura, Toussaint señaló: “Uno la magnifica. Es más que la vida. La literatura permite atravesar el dolor, las dificultades, exorcizarlas”.
Consultado sobre el control en la escritura, indicó: “Al azar hay que recibirlo, hay que estar abierto, esperarlo. Quiero recibir esas cosas imprevisibles pero a la vez controlarlas. Controlar lo accidental, reivindicarlo”.
En cuanto a la búsqueda de la perfección, dijo: “Creo que descompongo esa perfección ilusoria, que es como un horizonte. Si todo es perfecto, la novela no será perfecta. Es importante la falta”.
Acerca de la importancia del lugar en sus libros, afirmó: “Una de las cosas más importantes es el lugar. Dónde. Mucho más importante que Qué o Quién. En el caso de Bruselas es más un retorno que un viaje”.
Sobre su experiencia en Japón, Toussaint declaró: “Japón me ha dado mucho. Lo que más retuve es quizá la luz. La luz nocturna de Japón. La luz en la noche del barrio Shinjuku”.
Al comparar literatura y fotografía, sostuvo: “La literatura lo tiene todo. Al cine le falta algo, porque impone demasiado, no deja espacio a la imaginación. Mientras que la literatura le deja un lugar muy activo al lector”.
Finalmente, preguntado sobre a qué se ha acercado y de qué se ha alejado, respondió: “Me he ido acercando a aquello que puede la literatura, a su belleza. Me he ido alejado de la vida mundana, de la sociabilidad; nunca me interesó”.