Un total de 23 artefactos arqueológicos sirios regresaron a Damasco después de permanecer cerca de quince años en Francia. Es la primera repatriación de antigüedades a Siria por parte de un país extranjero desde el inicio de la guerra civil en 2011.
Un total de 23 piezas arqueológicas sirias han regresado a Damasco después de permanecer cerca de quince años en Francia. Según informó Associated Press (AP), estos objetos son las primeras antigüedades que se devuelven a Siria por parte de un país extranjero. Las piezas incluyen objetos romanos de bronce, vestigios bizantinos, arte islámico y un mosaico de la Mezquita de los Omeyas. Llegaron a Siria a bordo del avión presidencial de Emmanuel Macron, en coincidencia con la primera visita de un líder occidental desde la caída de Bashar al-Asad a finales de 2024.
Las autoridades sirias recibieron los objetos en el Museo Nacional de Siria el pasado martes 7 de julio, donde ya se exhiben dos de ellos en una muestra especial. De acuerdo con el Ministerio de Asuntos Exteriores sirio, estos artefactos pertenecen a distintos museos de Damasco, Alepo, Latakia y Palmira. La curadora Nivine Saadeddine explicó a AP que la colección abarca desde el noveno milenio a. C. hasta los siglos XIV y XV d. C., y que cada objeto representa un capítulo distinto de la historia de Siria.
La colección había salido de Siria en 2011 bajo un acuerdo de préstamo para una exposición en el Instituto del Mundo Árabe de París. El deterioro de las relaciones diplomáticas entre Siria y Francia durante la guerra civil dejó las piezas en territorio francés durante más de una década. Maamoun Abdulkarim, exdirector general de Antigüedades y Museos de Siria y actual profesor en la Universidad de Sharjah (Emiratos Árabes Unidos), declaró a AP que solicitó formalmente la devolución en 2014 sin obtener respuesta. Las autoridades francesas señalaron que no podían comunicarse con representantes del gobierno de Asad debido a sanciones y aislamiento internacional. Abdulkarim afirmó que fue interrogado por fuerzas de seguridad de Asad y que recibió golpes, acusado de ser demasiado indulgente en la protección de las antigüedades.
El proceso de repatriación incluyó intentos fallidos de mediación, como el de la oficina de UNESCO en Beirut. Abdulkarim indicó que la situación cambió cuando Francia, con la mediación de nuevas autoridades tras el derrocamiento de Asad, aceptó regresar los objetos. Consideró el gesto francés como un mensaje positivo para el futuro que podría alentar una cooperación internacional más amplia para recuperar el patrimonio sirio disperso.
Antes de este acuerdo, Italia devolvió dos piezas restauradas alrededor de 2017, y otros objetos permanecen en Japón bajo acuerdos arqueológicos previos. Abdulkarim reconoció que recuperar miles de artefactos saqueados durante la guerra requerirá años de trabajo diplomático. La guerra civil en Siria, que se prolongó por casi catorce años, dejó un saldo devastador sobre el patrimonio cultural, con daños en ciudades como Palmira y monumentos como la fortaleza de Crac des Chevaliers, además de destrucción de templos y esculturas por parte del grupo Estado Islámico y un tráfico ilegal de antigüedades.