El presidente estadounidense respondió a informes de inteligencia israelí sobre supuestos planes iraníes en su contra.
NUEVA YORK.– Luego de que Israel advirtió a Washington sobre supuestos planes iraníes para asesinar a Donald Trump, el presidente estadounidense respondió: “Si llegara a suceder, dejé instrucciones: bombardearlos con una potencia sin precedentes”.
Los servicios de inteligencia israelíes transmitieron a la Casa Blanca una información según la cual Irán estaría preparando un plan para asesinar a Donald Trump, informaron The Wall Street Journal y CNN, citando fuentes anónimas. Según una fuente citada por CNN, la alerta llegó esta semana a conocimiento de las autoridades estadounidenses.
Trump declaró al New York Post: “Llevo mucho tiempo lidiando con eso. Si llegara a suceder, dejé instrucciones: bombardearlos con una potencia sin precedentes”. También señaló que Teherán lo tiene en la mira desde hace años.
La advertencia israelí se produce en medio de la frágil tregua entre Teherán y Washington. Tras ataques recíprocos en el Golfo y cerca del estrecho de Ormuz, mediadores cataríes viajaron a Teherán para intentar salvar el acuerdo. Trump afirmó en la red social Truth: “Irán nos pidió que continuemos las conversaciones. Hemos accedido, pero Estados Unidos dejó claro que el alto el fuego ha terminado”.
Teherán desmintió los informes sobre una posible nueva ronda de conversaciones, calificándolos de “falsos”. La advertencia de Israel sobre un complot iraní para asesinar a Trump fue publicada por The Wall Street Journal, aunque no todas las agencias de inteligencia estadounidenses están convencidas de su veracidad.
Trump declaró al New York Post: “He sido el objetivo principal de Teherán durante años. He sido el primero en la lista de personas que Irán quiere eliminar desde hace mucho tiempo”. Esto ocurre desde 2020, tras el asesinato de Qasem Soleimani.
La advertencia de Israel podría haber influido en la decisión de que Trump volara desde Ankara a bordo del antiguo Air Force One, equipado con sistemas de defensa antimisiles. Al carecer de la seguridad necesaria, Trump voló en el antiguo avión al Reino Unido, donde luego abordó el nuevo para regresar a Estados Unidos.