domingo, 12 julio, 2026
9.5 C
Buenos Aires
InicioEconomíaBaja desocupación, pero más precariedad: así cambió el empleo argentino entre 2010...

Baja desocupación, pero más precariedad: así cambió el empleo argentino entre 2010 y 2025

Un informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA-UCA) revela que, pese a una tasa de desocupación del 7,8% en el primer trimestre de 2026, la calidad del empleo se deterioró: creció el autoempleo informal y la precariedad dentro del sector formal.

Un estudio del Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA-UCA) titulado «Deterioro y resquebrajamiento de la estructura social del trabajo en la Argentina (2010-2025)» analizó quince años de datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH-INDEC). Los investigadores Ramiro Robles, Alejo Giannecchini y Valentina Ledda examinaron la evolución del mercado laboral entre 2010 y 2025.

Según el informe, en el primer trimestre de 2026 la tasa de desocupación fue del 7,8%, un nivel bajo para los estándares históricos del país. Sin embargo, detrás de esa cifra se observó una transformación en la estructura del empleo. «El desafío recurrente para generar empleos productivos y de calidad se agravó en un contexto de estancamiento económico, baja productividad, inestabilidad macroeconómica y fragmentación regulatoria», afirmó el documento.

Los datos indican que entre 2010 y 2025, el empleo formal privado cayó de 36,6% a 35% del total, y el sector público retrocedió de 17% a 16,7%. En contraste, el sector «microinformal» —que incluye changas, autoempleo no registrado y asalariados sin aportes— pasó de 46,4% a 48,3%, impulsado por el no asalariado informal, que subió de 28,2% a 31,7%.

La precariedad también aumentó dentro del empleo formal privado, donde la incidencia de situaciones precarias pasó de 25,9% a 29,1%. Además, la proporción de asalariados registrados que quedan fuera de los convenios colectivos de trabajo creció 4,5 puntos porcentuales en el período, según datos de la Secretaría de Trabajo.

El informe señala que un trabajador del sector privado formal y regulado tiene 18 veces más chances de estar en el estrato de ingresos más alto que en el más bajo. En cambio, para un trabajador informal precario esa probabilidad es de 0,12.

En cuanto a las trayectorias laborales, la comparación entre 2011-2013 y 2023-2025 muestra que aumentó el pasaje de desocupados hacia el autoempleo microinformal y bajaron las chances de acceder a un empleo asalariado formal o público. También creció la proporción de trabajadores que, desde un empleo protegido, pasaron a una actividad informal por cuenta propia.

Consultado sobre las causas, el investigador Ramiro Robles identificó tres dimensiones: una institucional (retirada de la negociación colectiva), una coyuntural-productiva (condiciones macroeconómicas adversas) y una estructural (dificultad para articular sectores productivos dinámicos con generación de empleo). «Hay empleo, definitivamente la gente encuentra la manera de generarse su actividad, pero en condiciones cada vez peores», sostuvo.

Respecto de la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional, Robles afirmó que «es también una cristalización, la búsqueda de exteriorizar una trayectoria de hecho que ya se venía dando». No obstante, cuestionó el diagnóstico de fondo: «No comparto el diagnóstico implícito de que con la puesta en práctica de un modelo institucional más flexible y más atomizado alcanza para generar las condiciones que reinicien el crecimiento».

En relación con la expansión de Vaca Muerta y la minería, Robles señaló que «esas actividades pueden generar empleos directos, pero en una intensidad tal que, si no es acompañada por una articulación de muchos más empleos indirectos, difícilmente alcancen a generar las condiciones para cambiar las tendencias».

El documento completo está disponible en el sitio del Observatorio de la Deuda Social Argentina.

Más noticias
Noticias Relacionadas