En una operación conjunta entre la Fiscalía General de la Nación, la Policía Nacional y el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI), fue desarticulada la red criminal ‘Los Cyber’, acusada de defraudar más de 1.685 millones de pesos mediante suplantación de entidades bancarias. 16 personas fueron capturadas.
En una operación articulada entre la Fiscalía General de la Nación, la Policía Nacional y el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI), fue desmantelada una de las redes de ciberdelincuencia más activas de los últimos años en Colombia.
La estructura, identificada como Los Cyber, habría defraudado más de 1.685 millones de pesos a través de fraudes informáticos y suplantación de entidades financieras, con víctimas en al menos diez departamentos del país.
Las investigaciones revelaron que la organización, activa entre junio de 2025 y marzo de 2026, centró sus operaciones en Risaralda, Bogotá, La Guajira, Valle del Cauca, Cauca, Atlántico, Nariño, Quindío, Meta y Bolívar. La mayoría de las víctimas eran adultos mayores, sumando un total de 94 personas afectadas por las maniobras delictivas.
El modus operandi de la red consistía en enviar mensajes de texto y realizar llamadas telefónicas, principalmente a través de WhatsApp, haciéndose pasar por funcionarios de entidades bancarias. Bajo el pretexto de alertar sobre movimientos sospechosos o intentos de suplantación de identidad, los delincuentes pedían a sus víctimas que compartieran la pantalla de sus teléfonos celulares. De esta manera, obtenían acceso en tiempo real a información confidencial como claves, nombres de usuario y saldos bancarios, lo que les permitía transferir los fondos a cuentas controladas por la organización.
Según los informes, los integrantes de Los Cyber empleaban la modalidad conocida como spoofing, que consiste en enmascarar la identidad digital para simular comunicaciones legítimas de bancos o plataformas financieras. Aprovechando la confianza generada, lograban que las personas entregaran el control de sus aplicaciones bancarias, facilitando la sustracción de grandes sumas de dinero. Posteriormente, los recursos eran transferidos entre diversas cuentas y retirados en sucursales, cajeros automáticos, corresponsales bancarios y otros canales financieros, dificultando el seguimiento del dinero y evadiendo los controles de las entidades.
El material probatorio recopilado durante la investigación incluyó registros de conversaciones, transferencias financieras, equipos tecnológicos, tarjetas bancarias y dinero en efectivo. Además, se documentaron audios en los que miembros de la organización instruían a las víctimas para realizar supuestas gestiones de seguridad bancaria, lo que incrementó la cantidad de información sensible capturada por los ciberdelincuentes.
La operación culminó con la captura de 16 presuntos integrantes de la red, en diligencias simultáneas realizadas en Bogotá, Soacha, Ibagué, Filandia (Quindío) y Bucaramanga. Entre los detenidos figura el presunto cabecilla, conocido como alias Ralf.
Los demás capturados fueron identificados como Karen Sofía Posada Sánchez, Heidy Alexandra Posada Sánchez, Ángel Camilo Salamanca Daza, Yasmín Eliana Naranjo Aguirre, Andrea Alejandra Castaño Ferro, Manuel Roberto Clavijo Gutiérrez, Mateo Ramírez Flórez, Kevin Andrés Menjura Nieto, Jaime Andrés Bedoya Montaña, Juan Andrés León Peña, Esneda Muñoz Núñez, Carlos Santiago Fuentes Parra, Margeydys Vides Pineda, Hernán Darío Pico Hoyos y Víctor Alejandro Monroy García.
Las diligencias incluyeron allanamientos y registros en los que fueron incautados equipos utilizados para la comisión de los delitos. Todos los detenidos deberán responder por los delitos de concierto para delinquir, enriquecimiento ilícito de particulares agravado, hurto por medios informáticos y semejantes, acceso abusivo a un sistema informático y violación de datos personales. La legalización de las capturas fue confirmada por una juez de control de garantías.
El coronel Jaime Enrique Higgins Pacheco, comandante de la Policía de Risaralda, destacó la importancia de la operación y el trabajo conjunto de las autoridades para consolidar cerca de un centenar de denuncias, lo que permitió identificar el alcance y la estructura jerárquica de la red criminal. El oficial hizo un llamado a la ciudadanía a desconfiar de cualquier solicitud para compartir información personal o acceso remoto a dispositivos móviles, recordando que ninguna entidad bancaria legítima solicita contraseñas ni comparte pantallas de los usuarios.
Las autoridades continúan avanzando en las investigaciones para determinar si existen más personas vinculadas a la estructura y para establecer el monto total del dinero defraudado, que podría ser aún mayor. Al mismo tiempo, se reiteró la recomendación a los usuarios de servicios financieros de verificar las comunicaciones únicamente a través de los canales oficiales y denunciar cualquier intento de fraude informático.