La aplicación Visionauta, desarrollada por el ingeniero ciego Jonathan Santos, ya está disponible en la App Store. Utiliza inteligencia artificial para funcionar como asistente visual portátil y ofrecer autonomía a personas con discapacidad visual.
La aplicación Visionauta, creada por el ingeniero de software Jonathan Santos, ya está disponible en la App Store de Apple. La herramienta utiliza inteligencia artificial para funcionar como un asistente visual portátil destinado a personas ciegas o con baja visión.
Según la Organización Mundial de la Salud, más de 2.200 millones de personas en el mundo viven con algún tipo de deficiencia visual. Santos, quien tiene experiencia en empresas como Google y Samsung, desarrolló la aplicación durante su maestría en Ingeniería de la Computación en la Universidad Presbiteriana Mackenzie, en Brasil. El proyecto surgió en el ámbito académico y luego se convirtió en una iniciativa sin fines de lucro.
Entre las funciones principales de Visionauta se encuentran la lectura de textos, el reconocimiento de billetes (real brasileño, dólar, euro, peso mexicano, yen, dólar canadiense y australiano), la identificación de objetos, la descripción de escenas, una lupa electrónica con modos de alto contraste y la función Conversación en Tiempo Real, que permite dialogar con la inteligencia artificial de forma continua y natural.
Santos explicó que la llegada al iPhone respondió a un pedido constante de la comunidad. «El éxito en Android demostró que existe una necesidad real», afirmó. Santos es ciego y se desempeña como ingeniero, investigador, doctorando en Ingeniería de la Computación y profesor de Inteligencia Artificial Generativa aplicada a la Salud.
El desarrollador señaló que uno de los próximos objetivos es ampliar las capacidades de la aplicación para incluir a personas con discapacidades múltiples, como la sordoceguera. «Aún no tenemos recursos de accesibilidad para personas que tienen múltiples discapacidades», sostuvo. Mencionó que le gustaría que Visionauta pudiera comunicarse mediante una línea Braille, un dispositivo táctil conectado al teléfono, cuyo costo en Brasil puede rondar los R$ 100.000.
Santos también indicó que la hoja de ruta del proyecto incluye una mayor adaptación regional, con una experiencia localizada para usuarios argentinos que utilice una variante del español más cercana a la del país.
«Visionauta es una gota en el océano», declaró Santos. «Es un pequeño pájaro llevando en su pico una gotita de agua para intentar apagar un incendio en un bosque entero». Añadió que la interacción actual con asistentes de voz se acerca más a la que se tiene con otros seres humanos, y concluyó: «El momento que vivimos hoy me genera algo de preocupación, pero también mucho optimismo sobre lo que podemos hacer por las personas con discapacidad visual y, en general, por toda la sociedad».