La princesa heredera Mette-Marit de Noruega recibió el alta hospitalaria casi un mes después de un trasplante de pulmón, según informó la Casa Real.
La princesa heredera Mette-Marit de Noruega recibió el alta hospitalaria, casi un mes después de haber sido sometida a un trasplante de pulmones. La Casa Real dio a conocer la noticia, confirmando el avance en la recuperación de la esposa del príncipe Haakon, quien a sus 52 años enfrentaba desde 2018 una variante inusual de fibrosis pulmonar.
El doctor Are Holm, jefe del Servicio de Neumología del Hospital Universitario Rikshospitalet de Oslo, declaró en el anuncio oficial que “el estado de salud de la princesa heredera es bueno, dadas las circunstancias”. A través del mismo comunicado, Mette-Marit expresó: “Agradezco profundamente las muestras de apoyo que tantas personas de toda Noruega me han brindado durante mi enfermedad. Me dieron fuerzas cuando más las necesitaba. Muchas gracias”.
El especialista precisó que, durante el próximo semestre, la princesa heredera se someterá a “un programa de rehabilitación y será objeto de un estrecho seguimiento para detectar posibles complicaciones, como el rechazo del trasplante o infecciones”. Además, advirtió que “incluso en el mejor de los casos, suele hacer falta alrededor de un año para que el estado de salud del paciente entre en una fase más estable”.
Por su parte, el príncipe Haakon expresó su “inmenso alivio al ver que la princesa heredera regresa a casa desde el hospital”. El regreso se produce después de que el Palacio Real compartiera el pasado 6 de julio los primeros retratos de la princesa tras la cirugía, donde se la vio disfrutando del triunfo de la selección noruega de fútbol frente a Brasil por 2-1 en el Mundial.