Terminado el Mundial de fútbol, los principales referentes de Unión por la Patria retoman la actividad política con distintas estrategias. Sergio Massa prioriza la agenda económica, Axel Kicillof acelera su construcción nacional y Máximo Kirchner recorre provincias, mientras ninguno confirma su candidatura.
Terminó el Mundial de fútbol y en Unión por la Patria los dirigentes retomaron la actividad política. Sergio Massa, Axel Kicillof y Máximo Kirchner se mueven por separado, con distintas velocidades y estrategias, mientras el partido busca posicionarse como oposición al gobierno de Javier Milei.
Massa mantiene silencio público pero se reúne con dirigentes en la Avenida Libertador. No confirma ni descarta una candidatura. Tras el Mundial, dio una orden a los legisladores del Frente Renovador: priorizar la agenda del metro cuadrado, es decir, hablar de problemas cotidianos como el costo de la nafta, el endeudamiento, los despidos, las tasas de interés y las convocatorias de acreedores. En el Congreso, el diputado Guillermo Michel presentó un proyecto de créditos de hasta un millón y medio de pesos para el desendeudamiento familiar, con firmas de su bloque y de Encuentro Federal.
Axel Kicillof acelera su construcción política con alcance nacional. Según su entorno, la búsqueda es instalar la necesidad de cambiar al gobierno nacional, no armar candidatos locales. El gobernador tiene invitaciones para recorrer Mendoza, Catamarca, La Pampa, Misiones, Jujuy y Santiago del Estero. Habla con jefes provinciales que negocian con la Casa Rosada, lo que genera incertidumbre sobre su posicionamiento futuro.
Máximo Kirchner recorrió Santa Fe, Entre Ríos, la Ciudad de Buenos Aires y localidades bonaerenses como Lezama y Carmen de Areco. Tiene una invitación del gobernador Ricardo Quintela para un acto en La Rioja en agosto, aún no confirmada. Su entorno aclara que esto no implica una candidatura. Cristina Kirchner mantiene un perfil bajo, con visitas políticas autorizadas por la justicia, y su influencia se ejerce por canales telefónicos.
Ninguno de los tres confirma su candidatura. Se mueven por separado, pero entienden que el cronómetro contra Milei comienza a correr.