La doctora en Historia Magdalena Cadioti explicó en una entrevista que la abolición de la esclavitud en Argentina fue un proceso dilatorio y no un acto inmediato, y que la construcción de una nación homogénea fue un proyecto político sistemático.
La historiadora Magdalena Cadioti, investigadora del Conicet y profesora de la Universidad Nacional del Litoral, participó en el programa Modo Fontevecchia por Net TV y Radio Perfil (AM 1190) para analizar el proceso de abolición de la esclavitud en Argentina y la construcción de una narrativa nacional que, según su investigación, invisibilizó a las poblaciones afrodescendientes e indígenas.
Cadioti, autora del libro «Una historia de la emancipación negra» (2021), sostuvo que la Asamblea del Año XIII no abolió la esclavitud de forma inmediata, sino que estableció la libertad de vientres, creando la figura del «liberto». Según explicó, «esos niños no eran libres, sino libertos, sujetos a un régimen de servidumbre» que los obligaba a servir gratuitamente a los amos de sus madres hasta los 16 o 20 años, y su servicio podía ser comprado y vendido.
La investigadora indicó que la abolición efectiva de la esclavitud ocurrió recién con la Constitución de 1853. Señaló que las élites «se empezaron a autocelebrar y a hablar de la esclavitud en pasado» mientras los protocolos notariales continuaban registrando compras y ventas de personas.
En relación con la composición demográfica, Cadioti afirmó que aproximadamente 200.000 personas esclavizadas ingresaron por los puertos de Buenos Aires y Montevideo durante 250 años de tráfico. Destacó que en 1810 el 33% de la población de Buenos Aires era negra o mulata. En la actualidad, el censo registró 300.000 personas afrodescendientes, aunque la historiadora señaló que muchos descendientes no se reconocen como tales debido a la construcción de una narrativa de desaparición.
Cadioti mencionó que figuras como Juan Bautista Alberdi y Domingo Faustino Sarmiento promovieron una visión que buscaba una nación caucásica. Citó al historiador Felipe Pigna, quien afirmó: «Los países más racistas del mundo nos acusan de racistas a nosotros».
La historiadora también se refirió a la participación de afroargentinos en las guerras de independencia y en conflictos posteriores, así como a la existencia de batallones segregados y cofradías separadas.
Finalmente, Cadioti vinculó el debate actual con el decreto del presidente Javier Milei, aunque no detalló el contenido de dicha normativa.