El Ministerio de Exteriores de Corea del Norte calificó como una «acusación política estereotipada» la alerta del Equipo Multilateral de Monitoreo de Sanciones (EMMS) sobre supuestos trabajadores informáticos que financiarían programas armamentísticos.
El Ministerio de Exteriores de Corea del Norte rechazó la alerta emitida por el Equipo Multilateral de Monitoreo de Sanciones (EMMS), liderado por Estados Unidos, que señala a supuestos trabajadores informáticos vinculados a Pyongyang de acceder a empleos remotos mediante identidades falsas para financiar programas armamentísticos.
Un portavoz de la diplomacia norcoreana declaró a la agencia estatal KCNA que la «advertencia conjunta» de EE.UU. y sus aliados sobre la «ciberamenaza» de la República Popular Democrática de Corea (RPDC) es «una acusación política estereotipada con el siniestro propósito de dañar la imagen de nuestro Estado».
El vocero afirmó que la acusación es «reiterada y maliciosa» y que busca «difundir información falsa y carente de credibilidad». También sostuvo que la medida «solo pone de manifiesto la ilegalidad del mecanismo fantasma que Occidente organizó por su cuenta y la gravedad de sus acciones para provocar una confrontación entre bloques».
El portavoz señaló que «las fuerzas deshonestas están transformando el ciberespacio, que debería contribuir a la paz y la prosperidad de la humanidad, así como al progreso y desarrollo de la sociedad, en un escenario de confrontación y enemistad velada para perseguir sus propios fines egoístas».
En ese marco, acusó a Estados Unidos de ser responsable «innegable» de esa situación, al estar «empeñado en realizar ejercicios cibernéticos conjuntos» y de haber creado «un complejo militar-industrial para la guerra cibernética con el fin de expandir y fortalecer progresivamente su fuerza de ataque cibernético». El vocero calificó como «preparativos bélicos» los ejercicios impulsados por Washington en ese ámbito.
El portavoz también señaló que «los intentos de Estados Unidos por crear un monopolio exclusivo en el ámbito de las tecnologías de la información, afirmando abiertamente que la inteligencia artificial equivale a armas nucleares, están agravando la inestabilidad del ciberespacio a escala global y provocando una nueva crisis de seguridad».
En ese sentido, consideró «ilógico que Estados Unidos, que posee y opera la mayor fuerza cibernética del mundo al monopolizar los recursos esenciales del ciberespacio, hable de ‘ciberamenaza’ proveniente de otros países». Añadió que «esto no es más que una excusa para justificar su política ilegal de presión sobre Estados soberanos».
La respuesta de Pyongyang se produce tras la advertencia conjunta lanzada el pasado viernes por Estados Unidos, Japón, Corea del Sur, Australia, Canadá, Francia, Alemania, Italia, Países Bajos, Nueva Zelanda y Reino Unido, que denunciaban que el régimen norcoreano mantiene una red de especialistas en tecnologías de la información (TI) desplegados tanto dentro como fuera del país para obtener recursos destinados a sus programas de armas nucleares y misiles balísticos.