La Cámara Argentina de Distribuidores y Autoservicios Mayoristas (CADAM) expresó su rechazo a la reglamentación de la reforma laboral. La entidad cuestiona el Decreto 612/2026 y solicita que los aportes de las empresas a cámaras y asociaciones sean voluntarios.
Buenos Aires, 9 agosto (NA) — La Cámara Argentina de Distribuidores y Autoservicios Mayoristas (CADAM) emitió un comunicado en el que manifestó su desacuerdo con el Decreto 612/2026, reglamentado por el Poder Ejecutivo. La entidad dirigió su planteo al ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger.
Según informó la Agencia Noticias Argentinas, el conflicto se origina por los costos laborales en el sector comercial. La Cámara expresó su «profunda preocupación y rechazo» a la medida, al considerar que la reglamentación se aparta del espíritu inicial de la reforma laboral.
Uno de los puntos centrales del reclamo es la obligación de las empresas de realizar aportes al Instituto Argentino de Capacitación Profesional y Tecnológica para el Comercio (INACAP), incluso cuando los trabajadores no reciban capacitación. Según CADAM, este mecanismo implica una recaudación superior a $30.000 millones anuales, que se distribuyen entre determinadas cámaras empresarias, aun cuando las compañías no estén afiliadas voluntariamente a esas entidades.
«No queremos que se nos obligue a financiar estructuras que no nos representan», sostuvo la cámara empresaria.
El Decreto 612/2026 establece que las contribuciones y aportes acordados en los Convenios Colectivos de Trabajo deberán destinarse exclusivamente a obras de carácter social, asistencial, previsional o cultural en beneficio de los trabajadores. CADAM interpreta que esta modificación desvirtúa el objetivo original de la reforma laboral.
«Si el objetivo de la reforma era terminar con cargas laborales y costos que no responden a una decisión libre de las empresas, no puede ocurrir que, después de sancionada la ley, se vuelva a introducir por vía reglamentaria un mecanismo que genere precisamente ese efecto», advirtió CADAM.
El sector mayorista reclama que las empresas puedan decidir libremente si desean realizar aportes a cámaras, asociaciones u otras instituciones empresariales. La diferencia que plantea CADAM es entre una contribución voluntaria y una obligación que surge de una negociación colectiva.
El debate se enmarca en la implementación de la reforma laboral y el impacto de los convenios colectivos sobre los costos que deben afrontar las empresas.