La actriz española Marina Salas, de 37 años, reflexiona sobre su carrera, sus proyectos recientes y su visión del éxito en una entrevista realizada en Madrid.
La actriz Marina Salas, de 37 años, afirmó que no le teme al fracaso sino al éxito, en una entrevista publicada hoy. Salas, conocida por su participación en la serie “Yo adicto” (premio Emmy) y en la película “También esto pasará”, basada en la novela de Milena Busquets, habló sobre su presente y sus próximos proyectos.
Durante la entrevista, realizada en un set en Madrid, Salas se refirió a su reciente trabajo en la obra de teatro “El Entusiasmo” y adelantó que participará en “Esta soledad”, dirigida por Javier Giner, y en “Caminando con el diablo”, de Rubén Pérez Barrena, junto a Tamar Novas.
Consultada sobre el significado de actuar, Salas sostuvo: “Para mí tiene que ver con olvidarse de uno mismo. Estás generando otro aquí y ahora, que no es el aquí y ahora real. Y ese cambio es lo que me conmueve”.
En cuanto a su motivación artística, explicó: “Siempre he tenido mucha necesidad de búsqueda, por eso soy artista. Búsqueda de identidad, de sentido. De que valga algo más la pena este paso por aquí, que no sea solo lo que ya sabemos”.
Sobre el éxito, Salas declaró: “Creo que tengo más miedo al éxito. Me gusta experimentarme nueva siempre, cada vez que puedo. Gran parte del gusto de vivir para mí es reconocerme nueva”.
La actriz también se refirió a la pureza en su trabajo: “Me gusta la gente que no piensa mucho las cosas, los guiones. Me gusta lo que tiene que ver con una entraña, con un corazón. Eso me arrebata porque priorizas el proceso y la experiencia antes que el resultado”.
En relación con sus próximos proyectos, Salas destacó la colaboración con Javier Giner: “La peli que hemos hecho con Javier Giner, pero bueno, me pasa siempre que trabajo con Javi, en Yo adicto también me pasa. Para mí fue fuertísimo. Son proyectos en los que siempre sales diferente a cuando entras”.
Finalmente, Salas compartió algunas de sus preferencias personales: su plato favorito es la tortilla de patatas de su padre y los macarrones de su madre; su película preferida es “Kramer contra Kramer” y “Las noches de Cabiria”; y si se reencarnara, le gustaría ser un arpa o una guitarra.