El Ministerio de Economía anunció una modificación normativa que permite a los bancos destinar hasta el 15% de los depósitos en dólares a préstamos para empresas, con foco en la construcción. Desde el sector desarrollador recibieron la medida con expectativa, aunque advierten que su efecto no será inmediato.
El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció este jueves una nueva medida para canalizar los depósitos en dólares del sistema financiero hacia el crédito a empresas. La iniciativa, que modifica restricciones vigentes desde 2001, permite a los bancos utilizar hasta el 15% de los depósitos en moneda extranjera para financiar a personas jurídicas, incluidas aquellas que generan ingresos en pesos. La medida no alcanza a personas humanas.
Durante una conferencia de prensa, Caputo afirmó: “Estamos extendiéndolo a todas las empresas”. El ministro señaló que el objetivo es “que haya un mayor nivel de crédito, principalmente para la industria de la construcción, que vende en dólares y genera empleo”. También mencionó al sector automotor como posible beneficiario.
Además, Caputo confirmó que el Gobierno estudia utilizar recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) para generar fondeo de largo plazo para los bancos y ampliar el mercado de créditos hipotecarios. No obstante, descartó que el mecanismo consista en que el FGS compre directamente las hipotecas originadas por las entidades.
Reacciones del sector desarrollador
Damián Tabakman, presidente de la Cámara Empresaria de Desarrolladores Urbanos + Asociación de Empresarios de la Vivienda (CEDU+AEV), valoró el anuncio: “Las medidas están en el sentido correcto, están bien, nos encantan y nos sentimos orgullosos de haber aportado nuestro granito de arena para que esto se motorizara”.
Sin embargo, Tabakman advirtió que muchos desarrolladores no están preparados para acceder al crédito bancario. “El desarrollo inmobiliario está integrado por compañías que nunca se endeudan con bancos. No están preparadas. Hay una cuestión educativa: el desarrollador tiene que aprender qué es una carpeta de crédito, cómo calificar y con qué garantías”, explicó.
También señaló que los bancos deben adaptarse a evaluar el riesgo específico de una desarrolladora inmobiliaria. “Es un proceso en el perfecto sentido, pero no lo veo tan rápido. Quizás las empresas más grandes lo puedan activar, pero el grueso trabaja de otra manera y tendrá que aprender”, planteó.
Por su parte, Carlos Spina, CEO y socio de Argencons y vicepresidente de CEDU+AEV, sostuvo que el principal desafío del mercado inmobiliario no es la oferta sino la demanda. “No creo que vaya a ser un cambio radical. El sector no tiene hoy un problema tan grave de oferta; el problema está en la demanda y esto no cambia nada de cara a la demanda”, señaló.
Spina calificó la flexibilización como “un paso adelante para romper un tabú que se había generado con los créditos en dólares”, pero recordó que el límite anterior buscaba reducir el riesgo de que empresas o personas con ingresos en pesos asumieran deudas en moneda extranjera. “No creo que los desarrolladores tomen crédito, salvo que las tasas sean bajas. Nadie se va a hipotecar sin tener certeza de que hay mercado y demanda donde descargar”, concluyó.