La tercera edición del Coloquio de Líderes en Salud, organizado por Women in Global Health Argentina, abordó el financiamiento, los datos y la confianza en el sistema sanitario. La caída de la vacunación infantil de calendario se utilizó como ejemplo de los problemas señalados.
La tercera edición del Coloquio de Líderes en Salud, organizado por el capítulo argentino de Women in Global Health (WGH), se celebró en el auditorio del Paseo La Plaza, en la ciudad de Buenos Aires. El encuentro reunió a economistas, funcionarios, legisladores, bioeticistas y referentes de empresas de tecnología y de la Fundación Argentina de Inteligencia Artificial.
La agenda del coloquio se centró en tres preguntas: por qué la salud no participa en las discusiones económicas, si un país puede planificar su política sanitaria sin controlar sus datos, y por qué la sociedad dejó de confiar en la palabra profesional. Según WGH, estas son las decisiones que enfrentarán los responsables del sistema de salud en el corto y mediano plazo.
Emilia Cano, presidenta de WGH Argentina, afirmó: “El sistema de salud lleva décadas discutiendo consigo mismo: los mismos actores, los mismos argumentos, los mismos diagnósticos”. Agregó que, cuando se debate el presupuesto de energía o de agroindustria, participan todas las cámaras y especialistas, pero en el caso de la salud, uno de los sectores que más empleo genera, no hay representación. “Este coloquio nace para romper ese silo: sentar a la salud en la mesa donde se discute la economía, con las plataformas tecnológicas que hoy saben más de nosotros que el propio sistema, y de cara a una sociedad que dejó de creernos”, sostuvo.
La caída de la vacunación infantil de calendario, que se profundizó durante la pandemia de Covid, se mencionó en los paneles como un ejemplo de la falta de datos útiles para la toma de decisiones y de la pérdida de confianza en los profesionales. Los expositores coincidieron en que las bajas coberturas, especialmente para el ingreso escolar y segundas dosis, podrían considerarse una “tragedia sanitaria” por la reaparición de enfermedades controladas, como el sarampión o la tos convulsa.
Graciela Ocaña, legisladora porteña y exministra de Salud de la Nación, declaró: “Hay que hacer mucha docencia. Lo que está sucediendo con la vacunación de calendario es dramático y tiene que ver, en gran medida, con que no se le está explicando a la población por qué es importante vacunarse”. También señaló que la desconfianza creció durante la pandemia y que las autoridades sanitarias deben explicar mejor las medidas que toman.
Claudia Palladino, diputada nacional por Catamarca, sostuvo: “Deberíamos estar alarmados como sociedad por los indicadores de vacunación”. Mencionó que hay más de 200 proyectos con pedidos de información sanitaria que no se están tratando en la Comisión de Acción Social y Salud Pública.
Silvia Lospennato, legisladora porteña, se refirió a la difusión de información de salud falsa o sin evidencia. “Puede tener consecuencias graves”, afirmó, y puso como ejemplo la vacunación de calendario. Propuso debatir restricciones o multas y mencionó el caso de Mendoza, donde la legislación penaliza el incumplimiento del calendario. “Lo peor que podemos hacer es cruzarnos de brazos”, cerró.