Un jurado popular de Mendoza condenó este viernes a prisión perpetua a Iván Juárez (25) por el femicidio de Malén Ledesma (24), ocurrido en diciembre de 2023 en Luján de Cuyo.
Un jurado popular de Mendoza condenó este viernes a prisión perpetua a Iván Juárez (25) por el femicidio de Malén Ledesma (24), a quien acuchilló dentro de su camioneta y luego dejó tirada sobre el asfalto. El hecho ocurrió en diciembre de 2023, cuando ambos estudiaban inglés en la Universidad Nacional de Cuyo.
Los 12 ciudadanos que conformaron el jurado acompañaron el pedido de la fiscalía y la querella, que calificaron el hecho como femicidio, y no el de homicidio simple solicitado por la defensa.
Juárez, que se había mantenido en silencio durante el proceso, se pronunció horas antes del veredicto: «Yo sí le quité la vida a una persona. Pero no los acompaño en esto de que hablan del contexto de violencia de género. Porque fue una amistad», sostuvo.
Los fiscales afirmaron durante la semana que existía una relación de control, subordinación y desigualdad de poder. Esa postura fue acompañada por los abogados que representaron a los padres de Malén.
En su declaración, Juárez dijo que ese día «no venía bien con la vida» y que todo comenzó con «una discusión por un motivo muy tonto». Además, reconoció que después de discutir buscó en internet las palabras «aorta, vena» y que luego volvió a la camioneta, donde «volvimos a discutir y le quité la vida».
El hecho ocurrió el 8 de diciembre de 2023, pasadas las 20, cuando llamados al 911 alertaron sobre una mujer atropellada en la ruta provincial 82, cerca del balneario Playa de Luján de Cuyo, en Cacheuta. El conductor del vehículo, una Toyota Hilux 4×4 blanca, había escapado.
Testigos vieron a Juárez abrazando a Malén hasta que ella cayó sobre el asfalto. La policía lo encontró mientras huía y lo detuvo tras una persecución. Al ser atrapado, Juárez tenía las manos ensangrentadas y dijo: «Decime que no la maté, dejé el cuchillo en la camioneta».
Las pericias confirmaron que Juárez presentaba lesiones en las manos y que bajo las uñas de la víctima y el atacante había restos de ADN de ambos, lo que indicó que hubo una pelea.
En sus últimas palabras, Juárez admitió su culpabilidad: «Sé que tengo muchísima culpa. Tenía libertad e hice un mal uso de ella. No soy una buena persona al haber decidido eso pero no soy un maltratador de personas», expresó.
Juárez y Ledesma se conocieron en 2019 cuando estudiaban traductorado y licenciatura en inglés en la Universidad Nacional de Cuyo. Según la familia de Ledesma, Juárez sentía un interés no correspondido en el plano sentimental, situación que fue avalada por la fiscalía y rechazada por el acusado.