En Argentina no existe un porcentaje fijado por ley para definir la usura. Los jueces comparan las tasas pactadas con las de mercado y analizan si hubo aprovechamiento de la necesidad del deudor, según el Código Civil y Comercial.
La usura se define como el cobro de un interés excesivo o desproporcionado sobre un préstamo, que aprovecha la necesidad o inexperiencia del deudor. En el sistema jurídico argentino no hay un porcentaje único establecido por ley que determine a partir de qué tasa se considera usura. Los jueces evalúan si la tasa pactada resulta abusiva comparándola con las tasas de mercado vigentes al momento de contraer la obligación y analizan si hubo aprovechamiento de la situación del deudor.
El marco legal principal es el Código Civil y Comercial de la Nación. El artículo 332, sobre lesión, permite pedir la nulidad o modificación de un contrato cuando una parte, explotando la necesidad, debilidad psíquica o inexperiencia de la otra, obtiene una ventaja patrimonial desproporcionada. El artículo 771 habilita a los jueces a reducir los intereses cuando la tasa o la capitalización resulta desproporcionada o abusiva, pudiendo fijar una tasa equitativa.
Al no existir un límite matemático estricto, la detección de usura se basa en criterios jurisprudenciales y comparativos. El punto de partida son las tasas de referencia del Banco Central: la Badlar (tasa promedio para depósitos a plazo fijo de más de un millón de pesos a 30-35 días) y la Tamar (para depósitos de 1.000 millones de pesos o más). En la semana que cerró el viernes, ambas se ubicaron entre el 23% y el 25%.
El costo final de un crédito incluye la tasa de interés (TNA/TEA), gastos de evaluación y otorgamiento, gastos de administración, seguros, impuestos y eventuales gastos de cancelación anticipada. A esto se suman la ganancia de la entidad, el riesgo del cliente y la especulación sobre la economía durante el crédito, variables que dependen del prestamista.
Si la tasa es sustancialmente superior a las tasas máximas del BCRA para el segmento minorista, es un indicio de abusividad. En la Argentina actual, las tasas nominales anuales más cercanas al público se ubican unos 20 o 30 puntos por encima de la Tamar o la Badlar. El Costo Financiero Total (CFT) es el indicador que refleja el costo real del crédito, incluyendo todos los componentes mencionados.
Cuando la diferencia entre la tasa de una financiera y la tasa bancaria oficial es abismal, existen bases para cuestionar la legalidad de los intereses ante la justicia civil o los organismos de defensa del consumidor, como la Dirección Nacional de Defensa del Consumidor. La definición final sobre si una tasa es usuraria queda en manos de la Justicia.