domingo, 30 agosto, 2026
18.8 C
Buenos Aires
InicioSociedadInvestigadores del Conicet advierten sobre el movimiento de una ladera del Cerro...

Investigadores del Conicet advierten sobre el movimiento de una ladera del Cerro Solo en El Chaltén

Un equipo de especialistas del Conicet estudia desde hace años el deslizamiento activo de la ladera norte del Cerro Solo, en la cuenca del Glaciar Torre, en las inmediaciones de El Chaltén, Santa Cruz. El fenómeno, vinculado al retroceso del glaciar, podría generar una ola de gran magnitud en el Lago Torre y afectar zonas aguas abajo.

La tragedia registrada esta semana en la frontera entre Nepal y China, donde un colapso de hielo glacial provocó inundaciones y deslizamientos que dejaron al menos 750 muertos y miles de desaparecidos, reavivó la atención sobre los riesgos en ambientes de montaña. En ese contexto, investigadores del Conicet renovaron su advertencia sobre el movimiento de una ladera del Cerro Solo hacia el Lago Torre, en las cercanías de El Chaltén, Santa Cruz.

El área bajo estudio se encuentra en la ladera norte del Cerro Solo, dentro de la cuenca del Glaciar Torre. Los investigadores detectaron un deslizamiento activo desde fines de la década de 1990. Según explicó la geóloga Daniela Schmidt, quien realiza su doctorado sobre este riesgo bajo la dirección del investigador Diego Winocur, el deslizamiento comenzó a acelerarse a partir de 2002.

El volumen estimado de material involucrado se ubica entre 8 y 13 millones de metros cúbicos. La preocupación de los especialistas está vinculada con la posibilidad de que una parte de esa masa se desprenda de manera repentina y termine dentro del Lago Torre. La situación está relacionada con la transformación que sufrió el Glaciar Torre durante las últimas décadas.

El Glaciar Torre retrocedió entre aproximadamente 900 y 1.000 metros en los últimos 50 años y perdió entre 60 y 70 metros de espesor. Ese retroceso modificó las condiciones de la montaña y dejó progresivamente expuesta la ladera del Cerro Solo. Los glaciares pueden funcionar como un sostén para las laderas de los valles; cuando el hielo permanece en contacto con ellas, ayuda a contener parte del material. Con su retroceso, las tensiones sobre la montaña pueden modificarse, aparecen fracturas y pueden desarrollarse movimientos progresivos del terreno.

En el Cerro Solo, los investigadores observan indicios de inestabilidad, entre ellos grietas, caída de bloques y movimientos superficiales. Un estudio mediante tecnología satelital también detectó una aceleración de la deformación en períodos de calor como el de 2021. Los propios investigadores remarcan que no es posible determinar cuándo podría ocurrir un colapso, aunque existen condiciones que pueden favorecer una aceleración del movimiento, como temperaturas que expongan el permafrost.

El principal riesgo que estudian los especialistas es que un desprendimiento de grandes dimensiones caiga de manera súbita al Lago Torre. El impacto de millones de metros cúbicos de roca, sedimentos y otros materiales sobre el agua podría generar una ola de gran tamaño. Si esa ola supera la barrera natural que contiene al Lago Torre —formada principalmente por sedimentos y rocas conocidos como morena— podría producirse un fenómeno denominado GLOF (Glacial Lake Outburst Flood), que puede traducirse como inundación por desbordamiento de un lago glacial. El agua que salga del Lago Torre iría por el río Fitz Roy, y en un escenario extremo podrían llegar barro, sedimentos, bloques de roca y troncos a sectores aguas abajo, como El Chaltén.

Los estudios realizados por Schmidt y Winocur incluyen modelos de inundación que identificaron al sector sur de la localidad como una de las áreas que podrían recibir impactos, además de infraestructura como la Ruta Provincial 41 y el puente sobre el río Fitz Roy.

Uno de los principales reclamos de los investigadores está relacionado con la forma en que actualmente se observa la evolución de la montaña. Parte del seguimiento se realiza mediante imágenes satelitales, pero ese mecanismo no permite conocer en tiempo real qué está ocurriendo con la ladera, el lago y el río. Por eso, los especialistas plantean instalar instrumentos que permitan detectar cambios rápidamente y activar una respuesta antes de que una eventual inundación alcance las zonas pobladas. La propuesta contempla un Sistema de Alerta Temprana (SAT) con sensores para medir el nivel del Lago Torre y del río Fitz Roy, cámaras con transmisión de imágenes y estaciones meteorológicas.

Los científicos también vinculan estos procesos con las transformaciones que atraviesan los ambientes de alta montaña. Argentina cuenta con alrededor de 16.000 glaciares distribuidos a lo largo de la Cordillera de los Andes y los registros muestran un retroceso sostenido de numerosos cuerpos de hielo desde la década de 1990. El aumento de las temperaturas puede favorecer el derretimiento y modificar las condiciones de estabilidad de los terrenos congelados. También puede alterar las precipitaciones, por ejemplo, haciendo que en determinados sectores llueva donde anteriormente nevaba.

El caso de El Chaltén no significa que todos los glaciares argentinos representen un peligro directo para las poblaciones cercanas. La preocupación particular sobre el Lago Torre surge de la combinación de elementos: el retroceso del Glaciar Torre, el crecimiento del lago y el movimiento registrado en la ladera del Cerro Solo.

Más noticias
Noticias Relacionadas