El 4 de septiembre el santoral católico conmemora a Santa Rosalía de Palermo, noble siciliana del siglo XII que, según las crónicas, abandonó sus privilegios para vivir en oración y penitencia. Su festividad se asocia con el fin de una epidemia en 1624.
El 4 de septiembre, el santoral católico celebra la festividad de Santa Rosalía de Palermo, nacida en el siglo XII en el seno de la familia del conde Sinibaldo, en Sicilia. Según las crónicas, renunció a la vida cortesana y a un matrimonio concertado para retirarse a una cueva en el Monte Pellegrino, donde vivió en austeridad y oración.
De acuerdo con la tradición, en 1624, durante una epidemia que afectaba a la región, Santa Rosalía se apareció a un cazador y le indicó la ubicación de sus reliquias. El posterior traslado de sus restos por la ciudad fue seguido del cese de la peste, hecho que las crónicas atribuyen a su intercesión.
Desde entonces, la devoción a la santa se extendió en Europa. Los fieles suelen pedir su intercesión ante enfermedades contagiosas y para la protección de las familias.
En la misma fecha, el santoral conmemora a San Moisés y a San Bonifacio I. Durante la semana se celebran, entre otros, a Santa Teresa de Calcuta, San Eleuterio y la Natividad de la Santísima Virgen María.
En la Ciudad de Buenos Aires, quienes deseen rendir homenaje a Santa Rosalía pueden hacerlo en la Parroquia Nuestra Señora del Carmen, en el barrio de Recoleta (Rodríguez Peña 840), donde se conservan imágenes dedicadas a la santa.