El embajador chino en Argentina, Wang Wei, expresó el respaldo de su país al reclamo argentino durante la conmemoración del 77° aniversario de la República Popular China. La declaración se produjo en un contexto de anuncios de sanciones del Gobierno argentino a empresas que operen en la Cuenca Malvinas Norte y declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump sobre una posible intervención.
El embajador de China en Argentina, Wang Wei, ratificó el apoyo de su país al reclamo de soberanía argentino sobre las Islas Malvinas. La declaración se produjo durante las celebraciones por el 77° aniversario de la República Popular China.
En su discurso, Wei sostuvo: «De nuestra parte, China acompaña el legítimo reclamo de Argentina sobre la soberanía de las Islas Malvinas». Además, destacó «la adhesión del gobierno y sociedad argentina al principio de una sola China», en referencia al conflicto con Taiwán.
El embajador también mencionó que China «mantiene su posición como segundo socio comercial» de Argentina, es el «primer destino de las exportaciones agroindustriales» y una «importante fuente de inversiones para la Argentina».
La cuestión Malvinas mantiene respaldo internacional al reclamo argentino para que Argentina y el Reino Unido retomen las negociaciones bilaterales por la disputa de soberanía. Uno de los principales espacios donde se expresa ese acompañamiento es el G77 y China, integrado por más de 130 países.
El principal antecedente diplomático es la Resolución 2065 de la Asamblea General de Naciones Unidas, aprobada en 1965, que reconoció la existencia de una disputa de soberanía entre Argentina y el Reino Unido e invitó a ambos gobiernos a buscar una solución pacífica, teniendo en cuenta los intereses de los habitantes de las islas.
El acompañamiento incluye a países de América Latina y el Caribe, África, Asia, Medio Oriente y Oceanía. Entre ellos aparecen China, India, Brasil, Sudáfrica, Indonesia, Arabia Saudita, Nigeria y Argelia, además de distintos Estados insulares y países en desarrollo.
En América Latina y el Caribe, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) también sostuvo el llamado a que Argentina y el Reino Unido retomen las negociaciones. Lo mismo ocurrió en distintos pronunciamientos del Mercosur y de la Organización de los Estados Americanos (OEA). En junio de 2026, la Asamblea General de la OEA aprobó por aclamación una nueva declaración que reclamó la reanudación de las negociaciones entre ambos países.
El encargado de Negocios de Brasil en Argentina, Eduardo Uziel, ratificó la posición de su país durante la celebración del Día Nacional de la República Federativa de Brasil, realizada en el Salón Dorado del Teatro Colón. Del encuentro participaron políticos, legisladores, empresarios y representantes diplomáticos, entre ellos el embajador británico David Cairns y el representante chino Wang Wei.
En ese marco, Uziel remarcó la posición histórica de Brasil sobre la cuestión Malvinas y aseguró: «El apoyo brasileño se mantuvo invariable desde 1833 a la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas. Política de Estado siempre por convicción».
El escenario diplomático no puede dividirse simplemente entre países que están «a favor» de la Argentina y otros que respaldan al Reino Unido. Existen diferentes grados de apoyo, posiciones de neutralidad y Estados que ponen el foco en el derecho de los habitantes de las islas a decidir su futuro.
Tampoco existe una nómina equivalente de países que reconozcan formalmente la soberanía británica sobre las Malvinas. Estados Unidos mantiene una relación estratégica con el Reino Unido, pero su posición sobre la soberanía no supone un reconocimiento formal de una de las partes. Históricamente reconoció la administración británica de facto sin adoptar una definición definitiva sobre los reclamos contrapuestos.
Otros países estrechamente vinculados con Londres, incluidos integrantes de la Commonwealth, pusieron en distintos momentos el acento en los deseos de los habitantes del archipiélago.
Por eso, el mapa diplomático en torno a Malvinas presenta distintas posiciones: desde el respaldo al reclamo argentino y el llamado a negociar hasta posturas que priorizan la voluntad de los habitantes de las islas o mantienen una posición sin reconocimiento formal de la soberanía de ninguna de las partes.