Un grupo de reclusos del pabellón 1 de la Unidad Penal 31 de Florencio Varela presentó una denuncia anónima contra el director José Othasegui por presuntas amenazas y medidas de castigo colectivo tras la filtración de presentaciones judiciales.
Un grupo de presos del pabellón número 1 de la Unidad Penal 31 de Florencio Varela, perteneciente al Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB), denunció al director del penal, José Othasegui, por presuntas amenazas de represalias tras la filtración de presentaciones judiciales y de información sobre el accionar de los reclusos que conforman «La Comitiva» o «Limpiezas y Mantenimiento».
Según la presentación anónima de los reclusos, Othasegui habría amenazado con «romper el pabellón si se sigue viralizando lo que pasa dentro» del mismo. Los denunciantes afirmaron que, tras un atentado contra el preso García, alias «Panchi», a quien le quemaron la celda completa, el director entrevistó uno por uno a todos los internos en su oficina.
«En dicha entrevista, el director manifestó de forma textual que está ‘haciendo inteligencia’ para saber quién realizó la denuncia anónima que dio origen al hábeas corpus colectivo. Esto es una práctica de persecución prohibida y viola el derecho a denunciar sin represalias», señalaron los presos.
Los denunciantes también indicaron que Othasegui habría dicho: «Si se sigue viralizando lo que pasa dentro del pabellón 1, voy a romper el pabellón y los voy a trasladar a todos al campo. Me conviene hacer pabellón de población común, me beneficia lo mismo, tendría un ingreso del mismo monto y menos problemas. Ya tengo el aval del Ministerio (de Justicia bonaerense), me tienen podrido que todo lo que pasa acá salga a la luz».
Asimismo, el funcionario habría amenazado con «hacer lastimar» a los reclusos «por otros internos». «Les dijo que él puede decirle a cualquier interno de población de otros pabellones que los lastimen, sabiendo que la mayoría del pabellón 1 trabaja afuera y está expuesto», agregaron.
Los presos denunciaron que sigue vigente «la convivencia de víctimas y victimarios», ya que «los imputados del atentado contra García siguen alojados en el mismo Pabellón 1 con las víctimas y sólo trasladaron a dos de ellos». «Los demás están como si nada hubiera pasado. Todos los damnificados se encuentran atemorizados ante posibles represalias», añadieron.
Otro de los puntos de la denuncia menciona «aprietes durante las academias y secuestros de celulares». Según los reclusos, «cada vez que el jefe del Penal y subalternos ingresan al Pabellón 1, obligan a todos los internos a entregar los celulares a los empleados del SPB, dejándolos en la mesa de la cocina apagados». En ese contexto, «varios empleados del Servicio Penitenciario aprovechando la situación, insultan, empujan y maltratan a los internos para que se apuren a formarse en la nave».
Los reclusos también denunciaron que, a raíz de las presentaciones judiciales, «las autoridades del Servicio Penitenciario Bonaerense de esta Unidad retiraron todos los colchones adicionales que se encontraban en el pabellón». «Dichos colchones son los que se utilizan para los ingresos nuevos y para los internos que no poseen cama y se encuentran durmiendo en el piso. Como consecuencia directa de esta medida, varios internos del pabellón quedaron durmiendo en el suelo, sin colchón y sin ningún tipo de resguardo», remarcaron.
«Entendemos que esta medida fue tomada como forma de castigo y represalia por las denuncias realizadas mediante Habeas Corpus Colectivo, atento a la temporalidad con los hechos de amenazas sufridos por el director Othasegui. Hacemos saber que el retiro de colchones fue para ser llevados a otro pabellón, dejando a nuestro pabellón en condiciones inhumanas», detallaron.
Ante esta situación, los denunciantes solicitaron que «se ordene la restitución inmediata de la totalidad de los colchones retirados del pabellón 1; se provea de cama y colchón a cada interno que hoy duerme en el suelo; se constate por parte del Comité Contra la Tortura el estado actual del pabellón; y se investigue al personal que ordenó esta medida como acto de represalia».