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Índice FADA: la participación del Estado en la renta agrícola bajó a 58,2% en septiembre

Según el último informe de la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de la Argentina, la mejora en los precios internacionales de los granos y la caída del precio de la urea redujeron la participación estatal en la renta agrícola respecto de junio, aunque los impuestos continúan representando más de la mitad de la renta.

El Índice FADA, elaborado por la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de la Argentina, registró en septiembre una participación del Estado del 58,2% en la renta agrícola. El dato representa una disminución respecto del 61,9% medido en junio, aunque los impuestos continúan absorbiendo más de la mitad de la renta generada por hectárea.

Según el informe, de cada 100 pesos de renta agrícola, 58,2 pesos se destinan al pago de impuestos nacionales, provinciales y municipales. Dentro de la carga tributaria, los impuestos nacionales no coparticipables representan el 55,6% del total; los nacionales coparticipables, el 35,7%; los provinciales, el 7,8%; y los municipales, el 0,9%.

El índice desagrega la participación del Estado por cultivo: soja 60,7%, maíz 53,8%, trigo 55,5% y girasol 56,8%.

Factores internacionales

El informe atribuye la baja del índice a factores del contexto internacional. Por un lado, los precios internacionales de los granos registraron subas: el trigo superó el nivel de un año atrás y la soja mostró una mejora vinculada a cambios en las estimaciones de producción de Estados Unidos y a una mayor demanda de China. Por otro lado, el precio de la urea, fertilizante clave, descendió de 730 dólares por tonelada en junio a 570 dólares en septiembre.

La relación insumo-producto varió en consecuencia: en septiembre se necesitan 2,9 toneladas de maíz y 2,4 toneladas de trigo para comprar una tonelada de urea, frente a las 4 toneladas de maíz y 3,4 de trigo requeridas en junio.

«La relación insumo-producto muestra cuánto esfuerzo necesita hacer el productor para comprar un insumo. Hoy, tanto para maíz como para trigo, se necesitan menos toneladas de grano que en junio para comprar una tonelada de urea», declaró Nicolle Pisani Claro, economista jefa de FADA.

«En esta medición vemos cómo los movimientos del mercado internacional pueden modificar la renta agrícola. La mejora de los precios de los granos, junto con la baja de la urea, permitió que el resultado económico o la ganancia del productor mejore. Pero el Estado todavía se queda con una porción mayoritaria de esa renta», agregó Antonella Semadeni, economista de FADA.

Fiorella Savarino, también economista de la entidad, sostuvo: «La leve caída del índice no se dio por cambios en los impuestos argentinos en sí, fue por factores en el contexto internacional». Y añadió: «Por un lado, aumentaron los precios de los granos. Por otro, bajó el precio de la urea, uno de los principales insumos para producir. Es una doble influencia sobre la renta: mejora el ingreso por lo que se vende y se reduce el costo de un insumo clave».

Semadeni afirmó: «Esta combinación explica la baja del Índice, pero no cambia el dato de fondo: aún con mejores precios y menores costos para algunos insumos, los impuestos representan más de la mitad de la renta agrícola».

Distribución de la renta y costos

La renta agrícola promedio se distribuye en 58,2% de impuestos, 27,3% de costo de la tierra y 14,5% de resultado agrícola.

El informe señala que la mejora se registró en los cuatro cultivos analizados. El trigo mostró un resultado positivo antes del pago de impuestos, debido al aumento de su precio y la caída del valor de la urea. En mediciones anteriores, el margen era mínimamente positivo o negativo. No obstante, los precios del trigo y el maíz continúan por debajo de sus promedios de los últimos cinco años.

El costo de transporte también incide en la renta. Los fletes aumentaron respecto de junio y más aún en comparación con un año atrás. Su peso varía según la distancia a los puertos. «En una hectárea de maíz, por ejemplo, en Córdoba, San Luis y La Pampa alrededor de 2 de cada 10 camiones de lo que se produce se destina a pagar el flete», indicó Semadeni.

Pisani Claro agregó: «Por eso, el precio del grano no es el único elemento que define la renta agrícola. También importan los costos de producción, la distancia a los mercados, los rindes y la estructura impositiva de cada territorio. Son muchos los factores que entran en juego».

Impuestos y diferencias provinciales

Respecto de la composición tributaria, los derechos de exportación redujeron sus alícuotas para los principales cultivos desde diciembre de 2023, lo que disminuyó su participación en la carga tributaria total. En paralelo, ganaron peso impuestos vinculados al resultado económico, como Ganancias.

El índice presenta variaciones por provincia: Córdoba 56,9%, Buenos Aires 56,1%, Santa Fe 53,9%, La Pampa 54,7%, Entre Ríos 58,4% y San Luis 55%. Estas diferencias se explican por la combinación de rindes, precios, costos, fletes e impuestos provinciales y municipales, y no implican necesariamente que una provincia pague más impuestos en pesos que otra.

El informe concluye que septiembre muestra una mejora respecto de junio, explicada principalmente por un escenario internacional que favoreció los precios de los granos y redujo el costo de un insumo clave. No obstante, el Índice FADA indica que de cada 100 pesos de renta agrícola, 58,2 se destinan a impuestos.

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