El INDEC informó que la pobreza alcanzó al 32,3% de la población en el primer semestre de 2026, un aumento de 4,1 puntos porcentuales respecto del semestre anterior. La visita del Papa León XIV, prevista entre el 8 y el 11 de noviembre, ocurre en un contexto social distinto al esperado por el Gobierno.
La visita de León XIV a la Argentina, prevista entre el 8 y el 11 de noviembre, tendrá lugar en un escenario social distinto al que el Gobierno esperaba mostrar. A pocas semanas de la llegada del Papa, el INDEC informó que la pobreza alcanzó al 32,3% de la población durante el primer semestre de 2026, un aumento de 4,1 puntos porcentuales respecto del semestre anterior, que equivale a más de 15 millones de personas si se proyecta al total del país.
Aparece, además, en un momento particularmente sensible para el Gobierno de Javier Milei, que había utilizado la baja de la pobreza como uno de sus principales argumentos para defender el rumbo de su política económica. De hecho, a comienzos de septiembre, el Presidente sostuvo que su gestión había «sacado 14 millones de personas de la pobreza» y afirmó: «La foto sigue siendo horrible, pero la película sigue siendo la mejor película de la historia argentina».
Desde entonces, la pobreza volvió a subir y dejó atrás la tendencia a la baja que había mostrado durante buena parte de la gestión de Milei. En el segundo semestre de 2025, el índice había sido del 28,2%, por lo que la nueva medición implica una suba de 4,1 puntos. La indigencia también aumentó y pasó del 6,3% al 7,5%.
Pero el aumento de la pobreza también fue señalado por referentes de la Iglesia, que en los últimos meses ya habían expresado su preocupación por la situación social.
La explicación está vinculada, entre otros factores, con la evolución de los ingresos frente al costo de las canastas básicas. De acuerdo con los datos difundidos por el INDEC, mientras el ingreso per cápita familiar aumentó 11,5% durante el período analizado, la canasta básica total subió 19,6% y la alimentaria 21,4%.
A grandes rasgos, para una parte de los hogares los ingresos crecieron, pero no lo suficiente como para acompañar el aumento del costo de los bienes y servicios necesarios para superar las líneas de pobreza e indigencia.
Javier Milei descarta una recesión en la Argentina y se dice «tranquilo» de su reelección
Luis Caputo, ministro de Economía, reconoció la suba de ambos indicadores, aunque puso el foco en la comparación con el primer semestre de 2024. «Si bien las tasas de pobreza y de indigencia se incrementaron 4,1 p.p. y 1,2 p.p. en relación al semestre previo, ambas tasas registraron una fuerte baja en relación al primer semestre de 2024», señaló el ministro. En ese período, la pobreza había llegado al 52,9% y la indigencia al 18,1%, frente al 32,3% y 7,5% registrados ahora.
A este escenario se suma otro dato económico difundido esta semana, que es que la actividad económica cayó 2,9% en julio respecto de junio, en términos desestacionalizados, y quedó 1,4% por debajo del mismo mes del año anterior.
La Iglesia y una preocupación que ya estaba planteada
El mensaje más fuerte fue el del arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, durante el Tedeum del 9 de Julio, frente al presidente Milei. En aquella homilía habló del «camino de la crueldad hacia los más débiles» y cuestionó los enfrentamientos, la discriminación y la corrupción.
Según explicó el arzobispo: «Caminos en los que algunos aprovechan para dividirnos, para enfrentarnos, robándonos las esperanzas de salir juntos adelante, escondidos en todas las épocas en cuevas de corrupción, haciendo que los pobres sean cada vez más pobres y ellos escandalosamente cada vez más ricos».
García Cuerva aclaró además que su mensaje no debía leerse en términos partidarios: «Y esto no es cuestión de ser de tal o cual partido político o gobierno de turno. Es cuestión de ser o no honestos y transparentes».
En la misma línea, el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, Marcelo Colombo, también había advertido sobre el aumento de la pobreza. En abril, señaló que había «un gran incremento de la pobreza en sectores medios» y habló del impacto de la situación económica en familias que antes podían ayudar a otros y ahora también necesitan asistencia.
En Córdoba, el cardenal Ángel Rossi también cuestionó el modo en que el Gobierno presenta la evolución de la pobreza. Durante la celebración de San Cayetano, el arzobispo puso el foco en la distancia entre los indicadores macroeconómicos y la situación concreta de las familias.
«Supongamos que es cierto. Así que ya felicitaciones. Ahora esa macroeconomía de la que no hablan y ese qué sé yo no baja el plato», planteó Rossi.
Y agregó, en referencia a los anuncios oficiales sobre la cantidad de personas que habrían salido de la pobreza: «No sabemos bien cuando dice ‘hemos sacado no sé cuántos millones de la pobreza’, no sé dónde los han puesto. Yo creo que los han puesto algunos en la miseria. Es cierto que los han sacado. La cosa es dónde los han puesto».
A esas declaraciones se suma el documento de la Comisión Episcopal de Pastoral Social, difundido después de la Semana Social 2026, que tuvo lugar en Córdoba bajo el lema «Puentes hacia el Bien Común».
El texto puso en el centro la dignidad humana, la justicia social y la necesidad de reducir las distancias sociales. También planteó la importancia de garantizar el acceso al alimento, el trabajo digno, la vivienda, la educación y la salud, además del cuidado del ambiente, como parte de una agenda orientada a mejorar las condiciones de vida.
MV/fl