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Un ensayo académico analiza la administración de justicia a partir de conceptos de Schopenhauer

El texto, firmado por un investigador del Conicet y la UNLP, plantea interrogantes sobre el funcionamiento del Poder Judicial y su vínculo con la sociedad, utilizando las nociones de voluntad y representación del filósofo alemán.

Un artículo de análisis titulado «Schopenhauer en tribunales» fue publicado en el sitio 100 x Día. El texto, firmado por un investigador del Conicet, la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y el Instituto de Cultura Jurídica, aborda el funcionamiento del Poder Judicial a partir de conceptos del filósofo Arthur Schopenhauer.

El autor parte de una carta escrita por Schopenhauer en marzo de 1818, en la que el filósofo alemán sostuvo: «Estoy firmemente convencido de que el libro en el que he realizado el arduo trabajo de comunicarlos a los demás será uno de aquellos que luego se convierten en fuente y ocasión de un centenar de otros libros». La obra a la que se refiere es El mundo como voluntad y representación, que según el artículo fue un fracaso editorial en un primer momento y luego un texto sacralizado.

El texto explica que, para Schopenhauer, la voluntad «es el principio fundamental del ser y se encuentra por encima del pensar y del sentir en cuanto fuerza motriz autónoma». Se trata, según el autor, de un impulso ciego que no obedece a la razón ni a un objetivo superior, sino que empuja constantemente a existir a los individuos. Citando al filósofo, el artículo señala que «la voluntad se encuentra en un mundo sin fin ni límites, sus deseos son ilimitados, sus exigencias, inagotables, y cada deseo satisfecho hace nacer otro nuevo». Esto provoca que la voluntad sea fuente de dolor, ya que la vida oscila entre el dolor –cuando falta lo deseado– y el aburrimiento –cuando se logra–.

El autor traslada esta idea al ámbito judicial y plantea que la vida de muchos judiciales oscila «entre los ascensos y el aburrimiento, entre aquello que pretenden más fervientemente –un cargo específico– y lo poco gloriosa que es su cotidianeidad durante la mayor parte de su trabajo».

Por otra parte, el artículo define la representación en Schopenhauer como el modo en que conocemos lo que nos circunda. Cita al filósofo: «todo lo que existe para el conocimiento, es decir, el mundo entero, no es más que el objeto en relación con el sujeto, la percepción para el espíritu que percibe; en una palabra: representación». Esto implica que lo inmediato es un conjunto de figuraciones condicionadas por el tiempo, el espacio y la causalidad. Agrega que una persona «no conoce un sol ni una tierra, sino solo un ojo que ve un sol y una mano que siente una tierra. Que el Mundo que le rodea existe solo como representación».

El texto plantea una serie de preguntas a modo de diálogo alegórico: «¿es el mundo judicial resultado de una fuerza ciega que avanza irreflexivamente sin evaluar detenidamente el trabajo que realizan sus miembros? ¿Es precisamente ese trabajo que realizan lo que va perdiendo legitimidad para parte de la sociedad? ¿Se ha transformado el mundo judicial en una voluntad burocrática que disputa primordialmente intereses corporativos? ¿Quedó el mundo judicial desconectado de los reclamos de la ciudadanía?». El autor concluye que, si esto es así, «nos encaminamos hacia un mundo judicial como voluntad y (sin) representación».

Asimismo, el artículo retoma la idea de que para Schopenhauer el mundo existe solo en relación con un otro y se pregunta cuál sería ese otro del mundo judicial: «¿Las víctimas? ¿Cuáles víctimas? ¿Los imputados? ¿Cuáles imputados? ¿Los familiares? ¿Cuáles familiares? ¿La política? ¿Los medios de comunicación? ¿La propia sociedad? ¿Qué estratos de la sociedad? ¿Los más garantizados o el estrato al que pertenece el chico recientemente atropellado en una autopista de Mendoza?».

El autor sostiene que no existen respuestas categóricas a estas preguntas, pero que se necesitan herramientas para comprender por qué los actores judiciales hacen lo que hacen, «más allá de lo que deberían hacer», evitando diagnósticos apocalípticos sobre el funcionamiento de la administración de justicia.

El artículo está firmado por un investigador del Conicet, la UNLP y el Instituto de Cultura Jurídica.

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