jueves, 1 octubre, 2026
10.5 C
Buenos Aires
InicioSociedadJavier Arias, en silla de ruedas, recorre Sudamérica solo: "Esta silla me...

Javier Arias, en silla de ruedas, recorre Sudamérica solo: «Esta silla me limita a muchas cosas, pero me entrega una libertad gigante»

Javier Arias tiene 36 años y hace más de una década que vive en silla de ruedas tras un accidente. Actualmente viaja solo por Sudamérica, sostiene el recorrido con trabajo, ahorros y actividades que realiza en el camino, y comparte sus experiencias en redes sociales bajo el nombre Roda Libre.

Javier Arias tiene 36 años y hace más de una década que vive en silla de ruedas después de sufrir un accidente. Hoy atraviesa Sudamérica solo, para conocer lugares, encontrarse con otras personas y demostrar que siempre existe la posibilidad de intentar algo diferente.

Su historia no comenzó con el viaje. Después del accidente tuvo que atravesar un proceso de adaptación que incluyó momentos de mucha dificultad y ejercicios en los que llegó a llorar. Con el tiempo, trabajó para recuperar independencia y encontró en su hija, que tiene 13 años, uno de sus principales motores para seguir adelante.

Ahora, mientras avanza por distintos lugares del continente, Javier sostiene el recorrido con trabajo, ahorros y distintas actividades que realiza durante el camino. También recibe ayuda de personas que conoce en la ruta y, en Chile, cuenta con una pensión solidaria del Estado que contribuye a sus gastos.

Aunque comparte sus experiencias en Instagram, TikTok y Facebook bajo el nombre Roda Libre, Javier aclara que no se considera un influencer. Su objetivo es transmitir algo positivo y animar a quienes lo escuchan a salir de su zona de confort, conectar con otros y hacer aquello que quieren hacer.

Un recorrido que comenzó con esfuerzo

Para poder viajar, Javier tuvo que trabajar mucho y afrontar gastos importantes relacionados con las adaptaciones de su auto, su tráiler y su bicicleta. Durante el recorrido también cocina para reducir costos y busca maneras de obtener ingresos. En Puerto Iguazú, por ejemplo, contó que vende pulseras para sostener parte de sus gastos.

Su familia y sus amigos continúan en contacto y lo acompañan a la distancia. A la vez, el recorrido le permitió descubrir personas y lugares que, según explica, probablemente nunca habría conocido si aquel accidente no hubiera ocurrido.

La ayuda que aparece en el camino

Uno de los aspectos que Javier más destaca de su experiencia es la solidaridad que encuentra durante el viaje. En distintos momentos, otras personas lo ayudan a mover, bajar o levantar su silla de ruedas cuando necesita hacerlo. Recibió invitaciones para compartir almuerzos y asados con viajeros que conoció en el camino.

Esos encuentros se convirtieron en una parte importante de su recorrido. Más allá de los destinos, Javier valora conocer gente, conversar, compartir y construir vínculos mientras avanza por Sudamérica.

Un mensaje que va más allá de viajar

Javier no plantea su historia personal como una invitación exclusiva a viajar. Lo que busca es transmitir que cada persona puede encontrar aquello que quiere hacer con su vida y animarse a modificar algo cuando necesita un cambio. Su mensaje también apunta a salir de la comodidad, sonreír, demostrar afecto y conectarse con los demás.

Su sueño es disfrutar el día a día, completar el recorrido por Sudamérica y seguir conociendo personas y lugares. Mientras tanto, continúa compartiendo el viaje en sus redes y tratando de transmitir una idea que considera importante: que las dificultades pueden cambiar el camino, pero no necesariamente impedir que una persona siga buscando nuevas experiencias.

Más noticias
Noticias Relacionadas