La Federación Argentina de Diabetes realizará su 39° Congreso Nacional del 9 al 12 de octubre en Villa Giardino, Córdoba, bajo el lema ‘Actuando HOY, podemos cambiar la Historia’. Las inscripciones cierran el 8 de octubre o al completarse el cupo.
La diabetes es una enfermedad crónica que se presenta cuando el páncreas no secreta suficiente insulina o cuando el organismo no logra utilizar eficazmente la insulina que produce, según informa la Organización Mundial de la Salud (OMS). La insulina es una hormona que regula la concentración de glucosa en la sangre. Un efecto común de la diabetes no controlada es la hiperglucemia, es decir, la glucemia elevada que, con el tiempo, daña gravemente muchos órganos y sistemas del organismo, sobre todo los nervios y los vasos sanguíneos.
Según el Atlas de la Federación Internacional de Diabetes (IDF), 589 millones de adultos de entre 20 y 79 años conviven con la enfermedad en el mundo, y la proyección para 2050 es de 853 millones. En la Argentina, la cifra supera los 4 millones de personas.
Para las personas que padecen esta enfermedad, el día a día incluye medir la glucosa al despertar, calcular los hidratos de carbono de las comidas, recordar la medicación, realizar actividad física y explicar a terceros cómo actuar ante una descompensación. «El diagnóstico es el primer impacto, pero luego la persona deberá implementar el monitoreo frecuente de azúcar en sangre, ajustes en el control, la organización de un plan alimentario (con todo lo que la comida implica culturalmente), recibir medicación, hacer ejercicio, etc. Representa una constante toma de decisiones», resumió la Profesora Judit Laufer, presidenta de la Federación Argentina de Diabetes (FAD) y capacitadora en diabetes.
En el caso de la diabetes tipo 2, que explica alrededor del 90% de los casos, el tratamiento incluye monitoreo, alimentación y medicación. «El éxito depende de un trípode: la persona con diabetes, el médico tratante y el sistema de salud. Cuando alguna de esas patas falla, aparecen complicaciones que podrían evitarse», advirtió el médico Gabriel Lijteroff (M.N. 99.168), director del comité científico de la FAD. Al hablar sobre por qué se afloja en el seguimiento del tratamiento, el especialista indicó: «Muchas veces hay olvido, temor a los efectos secundarios, problemas emocionales o barreras de acceso. Por eso la información clara y el acompañamiento del entorno son tan importantes».
Desde la FAD remarcan que la diabetes tipo 2 puede evitarse en el 60% de los casos con hábitos saludables, incluso con antecedentes familiares. «Hay que capacitar al entorno, no solo dar cariño. La sobreprotección o el desconocimiento pueden generar el efecto contrario al buscado. El objetivo es que la persona sea protagonista de su autocuidado», dijo Laufer.
La FAD realizará su 39° Congreso Nacional del 9 al 12 de octubre en la ciudad cordobesa de Villa Giardino bajo el lema «Actuando HOY, podemos cambiar la Historia». Laufer señaló: «Este año proponemos una mirada diferente: no solo preguntarnos qué sabemos, sino qué nos mueve a actuar. Porque la información es necesaria, pero no siempre alcanza».
La grilla del congreso incluye charlas sobre alimentación y glucemias, talleres para dominar el conteo de hidratos de carbono; una plenaria sobre derechos de los pacientes y la ley de etiquetado frontal, con sus alcances y controversias; espacios para jóvenes, consultas sobre diabetes y embarazo, y cuidado de los pies; novedades en tratamientos y tecnologías, más un «café con expertos» para preguntar sin vueltas; caminatas grupales y actividad física adaptada, bajo la consigna de moverse como se pueda, pero moverse.
Las inscripciones cierran el 8 de octubre o cuando se complete el cupo y se realizan únicamente online en www.congresodiabetesfad.com.ar. Los vecinos de Villa Giardino y de las localidades cercanas pueden acercarse a escuchar las propuestas.