La naturalista canadiense llegó en 1971 para dibujar caballos salvajes y permaneció en la isla atlántica dedicada a estudios sobre focas, aves, abejas y vegetación. Desde 2013, el territorio es reserva nacional de Canadá.
Sable Island es una franja de arena en el Atlántico Norte, conocida por sus caballos salvajes, sus nieblas y sus naufragios. Allí llegó Zoe Lucas en 1971, cuando era estudiante de joyería en Nova Scotia College of Art and Design. Un artículo de CityNews Halifax indicó que Lucas visitó la isla por primera vez ese año y que, desde entonces, quedó ligada a ese territorio remoto.
La empresa canadiense de expediciones Adventure Canada, donde figura como naturalista, resume su vida adulta en Sable Island en tres actividades: trasplantar pastos de playa, observar caballos y mapear abejas y flores.
En 1974, Lucas trabajó allí como asistente de campo voluntaria en un equipo de investigación de focas de Dalhousie University. Después de varias temporadas, pasó a gestionar proyectos de restauración del terreno. La biografía del Sable Island Institute señala que para 1982 ya estaba dedicada a tiempo completo a proyectos en la isla. Sus trabajos incluyeron estudios sobre basura marina persistente, depredación de focas por tiburones, historia natural de los caballos, aves marinas empetroladas, cetáceos varados y biodiversidad de musgos, líquenes, hongos e invertebrados.
En 2002, Lucas fundó la Green Horse Society, una organización que apoyó estudios de biodiversidad. Más tarde fue una de las figuras centrales del Sable Island Institute, una entidad dedicada a investigación, monitoreo ambiental, educación y divulgación.
Parks Canada, la agencia federal encargada de administrar los parques nacionales, informa que el 1 de diciembre de 2013 Sable Island National Park Reserve quedó oficialmente bajo la protección de la Canada National Parks Act, considerada la legislación más fuerte del país para proteger áreas naturales. El proceso incluyó consultas públicas, acuerdos entre Canadá y la provincia de Nueva Escocia, y una respuesta ciudadana a favor de proteger la isla.
Los caballos, su símbolo más conocido, también recibieron un marco claro. Parks Canada explica que viven sin interferencia humana desde 1961, que son considerados una especie naturalizada dentro del ecosistema de la isla y que no reciben manejo activo, alimento ni atención veterinaria. Los visitantes deben mantener al menos 20 metros de distancia y no pueden tocarlos ni alimentarlos.
Parks Canada presenta a Sable Island como un sitio de especies únicas y fenómenos naturales raros, con investigaciones sobre vegetación, abejas, focas, aves y dinámica de dunas.
La historia de Zoe Lucas une arte, paciencia y ciencia. Una estudiante que llegó atraída por caballos salvajes terminó ayudando a contar, medir y proteger uno de los paisajes más singulares de Canadá. Sable Island ganó estatus legal; Lucas, en silencio, ya llevaba décadas tratándola como un mundo entero.