El 18 de marzo de 1931, un grupo de anarquistas liderado por Miguel Arcángel Roscigna escapó de la cárcel de Punta Carretas, en Uruguay, a través de un túnel de más de 50 metros. Treinta y nueve años después, los Tupamaros utilizaron el mismo túnel para fugarse.
El 18 de marzo de 1931, un grupo de anarquistas escapó de la cárcel de Punta Carretas, en Uruguay, a través de un túnel construido desde una carbonería cercana. La fuga fue organizada por Miguel Arcángel Roscigna y sus compañeros, quienes adquirieron una casa frente al penal y establecieron el comercio ‘El Buen Trato’. El túnel, de más de 50 metros, contaba con ventilación y luz eléctrica.
En la construcción participaron Gino Gatti, Andrés Vázquez Paredes, el ‘capitán’ Paz y Fernando Malvicini, bajo las instrucciones de Gatti. Tras la fuga, los presos salieron a la carbonería, donde los esperaban tres automóviles que los trasladaron a una casa en la calle Curupí.
Nueve días después, el 21 de marzo, un agente de la perrera municipal ingresó a la casa de los anarquistas persiguiendo a un perro. El agente, ex presidiario, reconoció a uno de los fugados y alertó a la policía. En pocos minutos, 53 policías asaltaron la vivienda y detuvieron a Roscigna y sus hombres.
El gobierno de José Félix Uriburu solicitó la extradición de los detenidos. Los anarquistas se inculparon ante los tribunales uruguayos para ser condenados en ese país y evitar la ley marcial en Argentina. Fueron encarcelados en Montevideo hasta el 31 de diciembre de 1936.
Al ser liberados, la justicia uruguaya rechazó la extradición y aplicó un decreto de expulsión por considerarlos ‘indeseables’. Agentes de Orden Social los trasladaron a Buenos Aires, donde fueron interrogados por el comisario Fernández Bazán y luego sobreseídos por los jueces Lamarque y González Bowland por los asaltos al hospital Rawson y a La Central.
El capitán Paz fue trasladado a Córdoba para responder por una causa anterior y luego liberado por un grupo de compañeros. Roscigna, Vázquez Paredes y Malvicini continuaron detenidos ilegalmente a pesar de la orden judicial. Sus familiares iniciaron reclamos sin obtener respuestas sobre su paradero.
Meses después, un oficial de Orden Social informó a la Comisión Pro Presos que a Roscigna, Vázquez Paredes y Malvicini se les aplicó la ‘ley Bazán’ y fueron arrojados al Río de la Plata.
En 1970, el mismo túnel fue utilizado por los Tupamaros para fugarse de la cárcel de Punta Carretas. 118 presos políticos escaparon y dejaron un cartel que decía: ‘Gracias compañeros anarquistas. Firmado. MLN-Tupamaros’.