El fenómeno de El Niño podría influir en la temporada de dengue en Argentina. Expertos señalan que las lluvias intensas pueden tanto favorecer como limitar la proliferación del mosquito Aedes aegypti. La vacunación avanza con alrededor de 1,6 millones de dosis aplicadas.
El fenómeno climático El Niño, con previsiones de lluvias intensas en varias regiones de Argentina, podría coincidir con la temporada de dengue, cuyo ciclo comienza en los próximos meses. Según modelos climáticos, las precipitaciones serían importantes en la Cuenca del Plata, Cuyo y los Andes norpatagónicos.
Tomás Orduna, ex jefe del Servicio de Medicina Tropical y Medicina del Viajero del Hospital de Infecciosas «Francisco J. Muñiz», declaró: «La primera cosa es aclarar que todos hacemos futurología relativa a este tema. Nadie tiene la capacidad de decir qué cosa se va a cumplir con respecto al dengue». No obstante, señaló que las condiciones climáticas podrían coincidir con la temporada del mosquito, que en Misiones comienza en octubre y en el AMBA en noviembre-diciembre.
Orduna explicó que el agua es indispensable para el ciclo del mosquito, pero aclaró que no cualquier combinación de agua y temperatura es adecuada para el Aedes aegypti. «Las mismas lluvias abundantes que multiplican los lugares capaces de acumular agua pueden, si son suficientemente intensas, desbordar o lavar determinados criaderos y arrastrar estados inmaduros del mosquito», sostuvo.
En cuanto a la vacunación, el infectólogo Pablo Bonvehí, director del área de Infectología del CEMIC, estimó que se administraron alrededor de 2 millones de dosis en el país, aunque no todos completan el esquema de dos inyecciones. Datos del Ministerio de Salud indican que en el NOMIVAC figuran 1.671.930 dosis aplicadas. El laboratorio que comercializa la vacuna entregó 2,4 millones de dosis.
El Ministerio de Salud distribuyó 303.180 dosis a 11 provincias consideradas con potencial epidémico: Catamarca, Chaco, Córdoba, Entre Ríos, Formosa, Jujuy, La Rioja, Misiones, Salta, Santa Fe y Santiago del Estero. Además, algunas provincias compraron dosis por su cuenta.
Orduna enfatizó la necesidad de mantener campañas de prevención centradas en el descacharreo y la eliminación de criaderos. «El Chikungunya corre por otro carril, no hay vacuna disponible en Argentina», recordó.
Los partes epidemiológicos indican que la transmisión viral autóctona sostenida está interrumpida, pero el virus circula en países vecinos y puede ingresar al país.