El índice de precios al consumo registró un aumento interanual del 3,7% en septiembre, impulsado por los precios de la energía, según informó el Departamento de Trabajo. El dato se publica a poco más de tres semanas de las elecciones legislativas del 3 de noviembre.
La inflación en Estados Unidos se situó en el 3,7% interanual en septiembre, impulsada por los precios de la energía, según los datos oficiales publicados el miércoles por el Departamento de Trabajo.
En la comparación mensual, el índice de precios al consumo (IPC) registró un aumento del 0,6%, frente al 0,4% del mes anterior, en línea con las expectativas de los analistas según el consenso publicado por MarketWatch. En agosto, la inflación había sido del 3,4% interanual.
El informe indicó que los costos de la gasolina explicaron más de la mitad del aumento mensual, al subir un 9,1% respecto de agosto. Excluyendo los precios volátiles de alimentos y energía, el IPC subyacente aumentó un 2,6% interanual.
Los datos interanuales, incluyendo el subyacente, se mantienen por encima de la meta del 2% establecida por la Reserva Federal y registraron una mayor escalada en septiembre.
Esto incrementa la posibilidad de que el banco central estadounidense vuelva a subir los tipos de interés antes de fin de año. En septiembre, la Reserva Federal incrementó el referencial por primera vez en más de tres años, actualmente en una horquilla entre el 3,75% y el 4%.
La próxima reunión de política monetaria está prevista para el 28 de octubre, seis días antes de las elecciones legislativas del 3 de noviembre, en las que el Partido Republicano del presidente Donald Trump se juega el control de las dos cámaras del Congreso.
El aumento del IPC de septiembre estuvo motivado principalmente por los precios de la gasolina, que subieron un 9,1% intermensual, 5,2 puntos porcentuales más que en agosto, y representaron más de la mitad del incremento mensual del índice general.
Con información de agencias.