El árbitro francés, que dirigió la eliminación italiana en 2022, será el encargado del partido clave por el Mundial 2026. La prensa italiana recuerda el antecedente, aunque destaca su trayectoria.
La designación del árbitro francés Clément Turpin para el partido de repechaje entre Bosnia e Italia por un lugar en la Copa del Mundo 2026 generó reacciones en Italia. El medio La Gazzetta dello Sport recordó que Turpin fue el juez del encuentro en 2022 en el que Italia cayó ante Macedonia del Norte y quedó fuera del Mundial de Qatar.
El diario italiano señaló que, si bien la UEFA envía a «el mejor árbitro» para un partido tan delicado, el antecedente genera cierta inquietud. Turpin, de 43 años y árbitro internacional desde 2010, tiene una amplia trayectoria en competiciones de élite como Mundiales, Eurocopas, y finales de Champions League y Europa League.
Se lo considera un árbitro estricto y ha tenido desencuentros dialécticos con técnicos como Diego Simeone, Pep Guardiola y José Mourinho. Fuera del campo, su nombre fue utilizado sin su consentimiento en 2019 por una banda de narcotraficantes, un hecho que el propio Turpin describió como un ejemplo de los peligros asociados a su profesión.
El partido se jugará el martes en el estadio Bilino Polje de Zenica, con capacidad reducida a unos 11.000 espectadores debido a una sanción de la FIFA a Bosnia. El equipo local busca su segunda clasificación mundialista, tras la de Brasil 2014.