La empresa anunció un plan de gasto de capital récord, enfocado en su división AWS, para recuperar terreno en el mercado de la nube y la IA frente a Microsoft y Google.
Amazon se encuentra en una fase de fuerte inversión de capital, denominada por algunos analistas como «Capexapalooza». La compañía planea destinar alrededor de 200.000 millones de dólares este año, una cifra histórica, con el objetivo principal de reforzar su unidad de computación en la nube, Amazon Web Services (AWS). Este gasto está dirigido a construir infraestructura para inteligencia artificial, incluyendo centros de datos y la energía que estos requieren.
Además, Amazon anunció una inversión de hasta 50.000 millones de dólares en OpenAI, superando ampliamente el compromiso financiero de su principal rival, Microsoft, con la misma empresa. Según Andy Jassy, CEO de Amazon, esta oleada inversora responde a una fuerte demanda, ya que las ventas de AWS crecieron al ritmo más rápido en más de tres años en el último trimestre.
Sin embargo, el panorama competitivo es intenso. Aunque AWS sigue siendo líder en el mercado global de servicios en la nube, con cerca de un tercio de la cuota, sus rivales Azure (Microsoft) y Google Cloud (Alphabet) han crecido a un ritmo más acelerado desde el lanzamiento de ChatGPT en 2022. Esta situación ha erosionado parte de la ventaja inicial de Amazon.
La estrategia de la compañía para recuperar impulso incluye no solo la expansión de su infraestructura, sino también fortalecer sus alianzas. Amazon trabaja tanto con OpenAI como con Anthropic, el laboratorio detrás del modelo Claude. Esta diversificación le permite ofrecer a sus clientes acceso a las principales familias de modelos de IA, además de sus propios desarrollos, como Nova, y soportar una variedad de chips, incluidos los de Nvidia y su alternativa interna Trainium.
La apuesta de Amazon tiene antecedentes mixtos. Ciclos de inversión anteriores, como el de 2016/17 en logística y AWS, dieron resultados positivos. En cambio, la expansión durante la pandemia de COVID-19 llevó a un exceso de capacidad. Ahora, la compañía espera que la adopción corporativa de la IA, potencialmente impulsada por agentes más avanzados en el futuro, justifique esta nueva y masiva inversión, cuyos efectos tomarán al menos 18 meses en materializarse plenamente.