Un agente de inteligencia ruso, que construyó una falsa identidad como ciudadano brasileño con una elaborada historia de vida en Argentina, fue detenido en San Pablo cuando intentaba infiltrarse en la Corte Penal Internacional. Su extradición a Rusia depende ahora del presidente Lula da Silva.
Un ciudadano presentado como Victor Muller Ferreira, con una documentación brasileña que detallaba un pasado de más de 20 años viviendo en Buenos Aires, resultó ser en realidad el espía ruso Sergey Vladimirovich Cherkasov. Su detención se produjo en el Aeropuerto Internacional de Guarulhos, San Pablo, en abril de 2022, luego de que fuera rechazado su ingreso a los Países Bajos, donde planeaba ingresar como analista en la Corte Penal Internacional (CPI).
Según información de expedientes judiciales de Brasil y Estados Unidos, Cherkasov construyó durante más de una década una compleja identidad falsa. Afirmaba ser hijo de una brasileña y un mozambiqueño, haber nacido en Río de Janeiro en 1989 y haberse criado con una tía en Buenos Aires, donde incluso obtuvo un Documento Nacional de Identidad (DNI) argentino. Su cobertura incluía anécdotas detalladas de una supuesta vida en la capital argentina.
El agente ingresó por primera vez a Argentina en 2009 y realizó varios viajes entre ambos países para consolidar su leyenda. Posteriormente, estudió en el Trinity College de Irlanda y completó una maestría en Ciencias Políticas en la Universidad Johns Hopkins en Washington D.C., Estados Unidos. Fue durante su estadía en Estados Unidos donde las autoridades del FBI comenzaron a investigarlo, lo que derivó en cargos criminales y un pedido de extradición.
Al regresar a Brasil, Cherkasov preparó su intento de ingreso a la CPI en La Haya. Sin embargo, la agencia de seguridad neerlandesa (AIVD) lo identificó como un ciudadano ruso de 36 años, presuntamente vinculado al servicio de inteligencia militar GRU, y lo deportó de inmediato a Brasil. Allí fue arrestado por portar documentación falsa. La decisión sobre su eventual extradición a Rusia o a Estados Unidos recae ahora en el gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva.